sábado, 28 de febrero de 2015

Las Mil y una Noches

Esta es una de las historias más sorprendentes de la literatura. Una serie de cuentos procedentes del mundo musulmán que se encuentran dentro de una historia mucho mayor, pero ¿Cuál es esa historia?


La historia es que el sultán Shahriar desposaba una virgen cada día y mandaba decapitar a la esposa el día siguiente. Todo esto lo hacía en venganza, pues encontró a su primera esposa, traicionandolo con otro hombre. Ya había mandado matar a tres mil mujeres cuando conoció a Sherezade.
Sherezade era hija del Visir y una joven muy inteligente. Tan inteligente, que ideó un plan: todas las noches cuando le cuenta una pequeña historia al Sultán, cortandolo en el momento culmen de la misma, dejandolo para la noche siguiente, por lo que el Sultán deseoso con conocer como acabará la historia, no la matara, esperando con ansías el desenlace la misma. 
Las historias son muy diferentes, incluyendo cuentos, historias de amor o tanto trágicas como cómicas, poemas, parodias y leyendas religiosas musulmanas. Muchas fueron añadiéndose posteriormente y algunas son bien conocidas por nosotros: "Aladino y la Lampara Maravillosa", "Simbad el Marino", "Alí Babá y los Cuarenta Ladrones" o "El Ladrón de Bagdad" forman parte de esta colección increíble.

Aladino en el jardín mágico

Hay que decir que "Las Mil y una Noches" no tuvo gran predicamento en su momento, ni siquiera dentro del mundo musulmán. Sería en el Siglo XIX cuando gracias a las exploraciones de aquellos años, unidas al carácter artístico del Romanticismo cuando se empezó a poner en valor a estas historias. 


Esto llevaría a la adaptación de muchos de estos cuentos a otros medios como el innovador cine. Lo cierto es que esta es una de las narraciones que ha despertado la imaginación en generaciones y generaciones de lectores. 

"Hay que matar a Prim"

Eso debieron decirse aquellos que planearon y ejecutaron un asesinato que cambió la historia. Tal acto no se iba a cometer contra un hombre cualquiera. El objetivo de los conspiradores de la calle del turco era el General Juan Prim y Prats, uno de los más destacables militares y políticos españoles. Un hombre que había posibilitado el estallido de la Gloriosa, que había acabado con la detestable Monarquía de Isabel II. Un hombre que se había propuesto desde el cargo de Presidente del Consejo de Ministros la llegada de un Rey que fuera votado por el Congreso de los Diputados.


La idea de Prim era claro. Desde su sentimiento monárquico y desde el respeto a la Democracia, ningún Borbón ocuparía la Corona Española. Eso le granjeo poderosos enemigos entre los divididos republicanos (federalistas y centralistas) y entre los monárquicos que defendian los derechos al trono del hijo de Isabel II, Alfonso de Borbón. El propuesto por Prim sería Amadeo de Saboya, hijo de Víctor Manuel II, último Rey de Cerdeña y primer Rey de la Italia unificada. Amadeo sería elegido como Rey por el Congreso y todo el mundo esperaba su llegada a España como Rey de una Monarquía plenamente parlamentaria. 

Gobierno provisional liderado por Prim

Sin embargo, todo cambió el 27 de Diciembre de 1870. Ese día Prim salía del Congreso y, tras despedirse con cortesía de diputados y ministros y cruzar unas tensas palabras con el líder de los republicanos, se dirigió a su coche, una berlina verde de cuatro ruedas tirada por dos caballos. La berlina emprendió la ruta habitual, por la calle del Turco (actual Marqués de Cubas), hacia el Ministerio de la Guerra (Palacio de Buenavista), donde estaba la residencia presidencial.


El atentado fue una auténtica encerrona y los asesinos apostados a los lados comenzaron a disparar en los flancos, alcanzandole algunas balas a Prim, que apenas tuvo tiempo de reacción al igual que el cochero que se alejo como pudo hasta la residencia presidencial. Allí se le amputaron algunos dedos y se le extrayeron varias balas, sin embargo, el General parecía sentenciado. Muchos dicen que murió rematado por algún secuaz de aquellos que querían acabar con él. El caso es que acabaría muriendo a los tres días. 

Amadeo de Saboya ante el feretro del General Prim

Se habló de complot monárquico, republicano e incluso que desde las colonias se "apretó" el gatillo que acabó con Prim. A día de hoy es un caso que sigue abierto. Lo que es seguro es que Amadeo de Saboya, nuevo Rey de España como Amadeo I, se quedó sin su principal apoyo y sería a los dos años cuando dimitiría de su puesto como Rey, proclamandose la I República Española. Una muerte sin esclarecer que tuvo muchas consecuencias. Unas consecuencias que no sabemos si eran el objetivo de aquellos que entre dientes, en la calle del Turco, apretaron el gatillo, contra una de las personalidades más importantes de la historia de España en el Siglo XIX.

Clásicos Inmortales: Sabrina

Wilder, que exploró muchos géneros, nunca había dirigido hasta el momento una comedia romántica y, sin embargo, estamos ante una de sus mejores obras con un trio actoral de lujo (Holden, Bogart y Hepburn), haciendo de ésta una de las grandes y más reconocidas de su época. En muchos casos, esta obra es la vuelta de Wilder a una época anterior en la que el mismo guionizo obras de comedia sofisticada como "Ninotchka" de su amigo Ernst Lubitsch.


Los Larrabee son una de las familias más ricas de la ciudad, poseyendo multiples posesiones, entre las que se encuentra una espectacular mansión en la costa norte de Long Island, cerca de Nueva York, con un chófer inglés, Thomas Fairchild (John Williams), que con su Rolls Royce, se encarga de llevar a cualquier miembro de la familia que quiera sus servicios.
A Thomas le preocupa ver cómo su hija Sabrina (Audrey Hepburn) literalmente bebe los vientos por el hijo menor de los Larrabee, el playboy y juerguista David (William Holden), que ni repara en ella, ya que la considera una cria. Tratando de que lo olvide, Fairchild decide mandar a su hija a París para que estudie cocina y pueda ser tan buena cocinera como su madre. Ella evidentemente se opone. Esta muy enamorada de David, a pesar de los desplantes de éste.

La enamoradiza Sabrina

Es por eso que Sabrina, tratando de evitarlo, y profundamente dolida por no tener el Amor de David, decide suicidarse encendiendo a la vez los motores de todos los coches del garaje. Sin embargo, la llegada de Linus (Humphrey Bogart), el mayor de los Larrabee la salvará.
Finalmente, Sabrina se va a París, aunque no consigue olvidar a David. En la clase de cocina conoce a un Barón (Marcelo Dalio) que le toma un enorme cariño y que la pone al día de lo que se lleva en Europa y le da a conocer mucha gente, convirtiéndose en toda una parisina.

Clases de cocina

Cuando regresa esta tan cambiada que cuando pasa junto a la estación, David, que también se encuentra allí, no sólo no la reconoce, sino que se ofrece a llevarla hasta que llegan a la casa. Tras reconocerla, dado que se reencuentra con su padre, la invita a la fiesta que esa noche darán en su casa. A dicha fiesta también acudirá Elisabeth Tyson (Martha Hyer), su prometida, con la que se ha pactado un matrimonio de conveniencia, ya que su padre posee unas enormes plantaciones de caña de azúcar, con la que los Larrabee pretenden fabricar una línea de cristales irrompibles.


Esa noche Sabrina eclipsará a todas las invitadas con su elegante vestido y su belleza, por lo que David, fascinado, tras bailar con ella, la cita esa misma noche en la pista de tenis, como hace siempre en cada fiesta que da su familia. En su bolsillo, se pondrá las copas para brindar con Sabrina.
David no comparecerá, ya que Linus no está dispuesto a que su hermano eche a perder el suculento negocio familiar y lleva a David ante su padre (Walter Hampden), haciéndole sentarse por lo que las copas que llevaba en sus bolsillos se rompan y se le claven en el trasero, por lo que no puede ya acudir a su cita, siendo sustituido por Linus, que baila con Sabrina como lo hubiera hecho su hermano.


Durante la convalecencia de David, Linus, que finge apoyar la relación de éste con Sabrina, será el encargado de salir con ella, llevándola de paseo en barca, o yendo a bailar y al teatro y conversando con ella. Es en ese tiempo cuando la joven Sabrina comienza a descubrir en Linus a un hombre más sensible y menos arisco de lo que todos pensaban. En todo caso, es más inteligente y menos superficial que David.


Tras ello Linus se finge cansado por la pesada carga de los negocios familiares y le dice que le gustaría ir a París  con ella.  Linus descubre en todo ese tiempo que, mientras supuestamente estaba trabajando por el bien de los negocios familiares, se estaba enamorando poco a poco de Sabrina.


Linus esta tan enamorado que le confiesa a Sabrina la farsa inicial que consistía en enamorarla para evitar el fracaso de la fusión con la familia Tyson, y que pensaba hacer que subiera ella al barco, dejándole una carta excusándose y algunos regalos para ella, aparte de una una gran cantidad de dinero para su padre. Sabrina accede a irse a París renunciando a los demás regalos, ya que sí no puede tener el Amor de Linus, nada le importa.
Linus, por otra parte, le pide a David que acompañe a Sabrina en su viaje, aunque fracase la fusión, tras lo que convoca a los Tyson para dar por rotas las negociaciones, en la reunión en la que que éstos pensaba iba a ser la de la firma de la fusión.


Mientras tiene lugar la reunión, David, al que Linus creía en el barco, aparece inesperadamente. David se ha dado cuenta de que Linus se ha enamorado de Sabrina, por lo que toma el control de las negociaciones mientras envía a Linus al barco en que va Sabrina, encontrándose los dos amantes, pudiendo definitivamente, vivir su Amor sin ataduras.


Esta es una de las comedias románticas más sofisticadas, que demuestra que sí se es buen actor y sí se tiene un buen guión, se puede actuar en cualquier obra sea del género que sea, ya que tanto William Holden como Humphrey Bogart, que ya habían hecho películas de drama romántico ("La Colina del Adiós" y "Casablanca" respectivamente),  bordan sus papeles. No menos espectacular una joven Audrey Hepburn en un papel que va cambiando de la inseguridad inicial a una determinación sorprendente. Una de las grandes obras de la comedia romántica.   

Ficha

Dirección
Billy Wilder
Producción
Billy Wilder
Guión
Samuel Taylor
Billy Wilder
Ernest Lehman
Música
Frederick Hollander
Fotografía
Charles Lang

 Otros datos

País
Estados Unidos
Año
1954
Género
Comedia, Romance
Duración
114’

Protagonistas

Actor
Personaje
Audrey Hepburn
Sabrina Fairchild
Humphrey Bogart
Linus Larrabee
William Holden
David Larrabee
John Williams
Thomas Fairchild
Walter Hampden
Oliver Larrabee
Nella Walker
Maude Larrabee
Martha Hyer
Elizabeth Tyson
Marcel Dalio
Baron St. Fontanel
 
Premios
Oscar

Categoría
Persona
Oscar al Mejor Vestuario (Blanco y Negro)
Edith Head
 
Globos de Oro

Categoría
Persona
Globo de Oro al Mejor Guión
Samuel Taylor
Billy Wilder
Ernest Lehman