jueves, 24 de diciembre de 2015

Los zeppelines o cuando "los cerdos volaban"

Mi padre me contó una vez una anécdota que a su vez se la contó su padre en la que un hombre se había asustado porque había visto a un cerdo volar. ¿Un cerdo? No, señores. El hombre en su ignorancia había confundido con un cerdo lo que era ni más ni menos que un prodigio de la navegación aérea que se conoció como dirigible, pero que comunmente conocimos con el apellido de su inventor Ferdidand von Zeppelin.


Han pasado mucho tiempo y los zeppelines sólo se utilizan con el objetivo de anunciar productos en un evento deportivo, sin embargo, este artefacto fue el Rey de la navegación durante los primeros 30 años de nuestro siglo. Cuando el aeroplano se utilizaba generalmente con motivos bélicos, los zeppelines se utilizaban para transportar paquetes o personas en lo que serían los primeros tránsitos comerciales de la historia de la aviación.

Ferdinand von Zeppelin

Un prodigio, que demostraba que los alemanes eran, a pesar de sus errores a nivel político, el motor de la vieja Europa, que después de una terrible guerra se encaminaría a otra de mano de los nazis. ¿Qué pasó para que los dirigibles dejaran paulatinamente de ser utilizados?


Dos causas: cuando sus capacidades fueron superadas por los aeroplanos y, quizá la más trágica, cuando el Hindenburg se destruyo debido a un incendio cuando aterrizaba en Nueva Jersey el 6 de Mayo de 1937. Este incendio (que causó la muerte de 36 personas), a nivel oficial, supondría el acta de defunción de un aparato relegado al ostracismo.

El desastre del Hindenburg

En la actualidad, como ya comente, se utilizan para anuncios y eventos deportivos por ejemplo, sin embargo, siempre conviene recordar aquella extraordinaria época en la que los zeppelines zurcaban los aires o, haciendo referencia a la anécdota del principio, cuando los cerdos volaban. 

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