viernes, 6 de noviembre de 2015

Cuando no existian las tandas de penaltis

Ahora nos parece muy común que tras un partido de fase final de un campeonato o una eliminatoria que acaban en empate, el ganador se decida, tras una tanda de penaltis fatídica. En ese momento, la calidad de los equipos se iguala y los nervios pueden jugarle una mala pasada a más de uno. Sin embargo, esta tradición de las tandas de penaltis es relativamente reciente, teniendo en cuenta la antigüedad del fútbol tal y como lo conocemos. Antes, el que una eliminatoria que acabara en empate se decidiera por uno o por otro, la suerte era la que decidía... y nunca mejor dicho. 


Antes las eliminatorias o partidos de fase final que acababan en empate se decidía mediante un tercer o cuarto partido no necesariamente en campo neutral y sí estos acababan en empate, para saber quien pasaba se decidía mediante una moneda (cara o cruz) o la "mano inocente" de quien pasara por allí. 
Un caso paradigmático lo tuvimos en aquella Selección Española que se enfrentó a Turquía en su eliminatoria previa para clasificarse al Mundial de 1954. En Chamartin ganó por 4-1, pero en Turquía, donde no dejaron jugar a Kubala por protestas comunistas, perdieron 1-0, siendo necesario un partido de desempate, ya que se contaba el número de partidos ganados, no el de goles anotados. En el desempate, disputado en Italia empataron a 2 y la FIFA, con la connivencia de las dos Federaciones respectivas, decidió que se decidiese mediante la mano inocente de un niño llamado Franco Gemma, que acabaría sacando la papeleta de Turquia. Este sistema podía crear reticencias, ya que equipos como Turquia podían clasificarse para un Torneo importantísimo, dejando fuera a Selecciones de probado nivel. 


Sin embargo, en los 60, época de cambios dentro del fútbol se comenzó a valorar la idea de que se dirimiese las cuestión con el lanzamiento de penaltis. Así el federativo español Rafael Ballester Sierra sugirió ponerla en práctica en el Trofeo Ramón de Carranza, disputado en Cádiz, donde en 1962 un empate entre el Barcelona y el Real Zaragoza se decidiría de esta forma. La diferencia con las tandas actuales es que en esta pionera tanda de penaltis el primer equipo lanzaba sus cinco penaltis de forma seguida, y así hacía después el otro equipo. El Barcelona se llevó el Torneo. 


Tradicionalmente se ha tenido la idea de que el ex-árbitro alemán Karl Wald fue el inventor de tal idea, por su propuesta, primero en Alemania y después de la Federación Germana a la UEFA y FIFA, que la acabaron añadiendo a sus torneos de forma progresiva, siguiendo el método de un equipo lanza cinco penaltis seguidos y después el otro lanza sus cinco penas máximas. Con el tiempo, esto se cambiaria, adaptándose al sistema de lanzamiento actual. La primera competición de naciones en decidirse de esta forma fue la Eurocopa de 1976 en la que Checoslovaquia ganó a Alemania Federal por 5-3 con el siempre recordado gol de Panenka.

No hay comentarios:

Publicar un comentario