lunes, 5 de octubre de 2015

El Doctor Jekyll y Mister Hyde

Tengo que reconocer que este uno de mis libros favoritos, a la par que el más extraño de ellos. Presiento que las personas que en su momento leyeron el clásico de aventuras "La Isla del Tesoro" de Robert Louis Stevenson, debieron quedarse casi sobrecogidos ante una historia tan increíble por parte del mismo autor. Un Stevenson que nos planteaba la existencia de dos mitades; la cara buena y la cara mala; el como un hombre bueno y respetable puede sucumbir frente al odio y la miseria; el Doctor Jekyll y Mister Hyde. 


Para comprender el significado del libro tenemos que fijarnos en una sociedad como la Victoriana en la que la Religión tenía un papel hiperdominante, donde las apariencias lo eran todo. Por eso, Stevenson nos muestra a un Hyde que es el contrapunto de Jekyll. El Doctor mediante una pócima se transforma en un ser monstruoso, capaz de las mayores atrocidades; un hombre que nos muestra el lado oscuro de Jekyll, que se siente a merced de una sociedad en la que las buenas apariencias lo son todo. 

El hombre Jekyll y el monstruo Hyde

Los pensamientos de Stevenson para crear a dos personajes en uno iba hacía la dualidad del personaje; un lado bueno y un lado reprimido por parte del lado bueno que era el lado malo. Era el mismo hombre dividido en dos mitades diferenciadas. El sórdido cuento (pues así entendía Stevenson que era) se adentraba en las callejuelas brumosas de Londres para ofrecernos una historia que era más llena de suspense que de terror siempre en torno a la figura de Jekyll y la relación que tenía con su otro yo, Mister Hyde. 

Robert Louis Stevenson

Muchos ven en esta obra un antecedente las investigaciones de Freud sobre la psique humana y a la represión del ser humano no sólo debido a los recuerdos traumáticos, sino respecto a la sociedad que le tocaba vivir. 


Independientemente de dichas teorías, Stevenson creó un cuento de tal magnitud que los aficionados al suspense, mezclado con gotas de terror, lo hemos leído una y otra vez como ejemplo de lo buen escritor que era el mencionado Stevenson y de una sociedad que no acepta a monstruos como Jekyll.


Así se entendió en medios como el teatro, el cine o la pintura que han buscado la adaptación de una obra muy difícil de adaptar, puesto que se basa en algo mucho más grandioso que la imagen. La psicología de dos hombres en uno; la mitad buena llamada Doctor Jekyll y la mitad mala llamada Mister Hyde.

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