jueves, 29 de octubre de 2015

Cuando el regate era patrimonio de "Garrincha"

Cuando una habla de la Brasil doble campeona del Mundo (1958 y 1962), normalmente recurre a lo que supuso "Pelé" para un equipo que no sólo siguió jugando bien, sino que comenzó a ganar. "Pelé" fue y es un grande de la historia del fútbol. Sin embargo, hubo otro hombre que significó tanto como el Rey a la hora de que Brasil obtuviera éxitos. Su nombre era Manuel Francisco dos Santos, pero todo lo conocieron como "Garrincha".


Para lo que no lo sepan Garrincha es un pájaro cuyo hábitat son las selvas del Mato Grosso, increíblemente feo, pero con una impresionante velocidad, aunque sea extrañamente torpe. Esta rareza le acompañaría a Manuel, no sólo por el apelativo, puesto desde su infancia por uno de sus hermanos, sino por ser un hombre que buscaba el regate inverosímil, siendo imparable para los defensas. Algunos aseguran que su gran capacidad regateadora se debió a que era patizambo (una pierna más larga que la otra).

Preparándose para el regate

Lo cierto es que "Garrincha" fue clave en el Mundial de 1958 y muy especialmente en el Mundial de 1962, siendo el líder de su equipo, ya que "Pelé" estuvo lesionado prácticamente todo el Campeonato. Era un jugador imparable al que ni los defensas llegaban a tiempo para hacerle falta.

Saludo con "Pelé" antes de un partido entre Botafogo y Santos

Sin embargo, hubo un adversario mucho más peligroso que cualquier defensa: el mismo. "Garrincha" era un adicto al alcohol, tabaco y las mujeres (14 hijos reconocidos de varias esposas y amantes) en lo que sería una vida poco adecuada para un profesional del fútbol, arruinandose por ello.


"Garrincha" falleció en 1983 por una serie de enfermedades derivadas de alcoholismo. Un grande del fútbol moría literalmente en la miseria y casí olvidado por todos. Un final triste que no tiene que hacernos olvidar a aquel jugador aparentemente torpe que causaba pavor en los defensas y admiración en todos los amantes del fútbol.

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