viernes, 23 de octubre de 2015

¡Aventuras en viñetas!

Puede que fuera por influencia paterna, pero a mi siempre me han interesado y entretenido con las historietas de los años 40, 50 y 60. A pesar del tiempo y de la dictadura, estas historietas (la palabra cómic tardaría mucho tiempo en llegar a España) entretuvieron a aquellos jóvenes de la dictadura que por puro entretenimiento se leían estas historias que, generalmente, tenían una periodicidad determinada. 


Quizá una de las primeras historietas en alcanzar tal éxito fue "Roberto Alcázar y Pedrín" de Eduardo Vañó, donde se nos acerca al género de los criminales, aunque la que supuso todo un espaldarazo al género fue la celebre "El Guerrero del Antifaz" de Manuel Gago. Estas historias tenían una estructura solida con unos buenos y unos malos evidentes. Sin embargo, a nivel de dibujo, una de las grandes sería la impresionante "Hazañas Bélicas". 

El Guerrero del Antifaz esta encuadrado en la época de los Reyes Católicos

Los jóvenes de la época, entre los que se encontraba mi padre, tenían como gran referencia de sus lecturas infantiles a "Hazañas Bélicas" de Boixcar, que, por otro lado, no era precisamente una publicación que hoy se consideraría apta para todos los públicos. Y es que el dibujo era hipermegadetallado, mostrándonos la crudeza de la guerra en su máxima expresión, en la que en sus inicios se ensalzaba las hazañas de un soldado desconocido (que bien podía haber sido el lector) que buscaba obtener la Paz a través de la guerra. 


Sin embargo, a pesar de todas estas grandes publicaciones, la que se llevaría el gato al agua en cuanto a las aventuras en viñetas sería la editorial Bruguera, que aparte de los Zipi y Zape, Mortadelo y compañía, se dedicaría a producir obras, acaecidas en un punto determinado. Así tenemos al Capitán Trueno del que ya hable en su momento como quizá la mejor publicación de este tipo de historietas, El Jabato, el Cachorro, el Corsario de Hierro y largo etcétera de obras que forman parte de una época muy grande en el mundo editorial. 

El Jabato: Un hispano cristiano contra Roma

Las historias era muy simples (les pongo entre paréntesis como ejemplo al Capitán Trueno): Un protagonista (Capitán Trueno), que, junto a sus amigos (Goliath y Crispin), combatía las injusticias ejercidas por parte de unos seres miserables, aparte de tener una relación amorosa con una joven (Sigrid de Thule). Las historias podían mezclar la realidad con la fantasía (monstruos antediluvianos por ejemplo) y mostrarnos a personajes reales que llegaron a tener relación con nuestro protagonista (ejemplo: Ricardo Corazón de León con el Capitán Trueno o Nerón con el Jabato).   


Este tipo de historias comenzaron a decaer a finales de los años 60, aunque siempre hubieron recopilaciones de la época, aunque no sería hasta los 90 cuando editoriales como Ediciones B (la sucesora de Bruguera) comenzó a publicar algunas de estas historias (Capitán Trueno, El Jabato,etc. ) tanto de sus publicaciones periódicas, que eran en blanco y negro, como de las diferentes revistas asociadas al personaje, que eran en color. 


Estas reediciones supusieron toda una alegría para aquellos ávidos lectores de los años 50 y todo un descubrimiento para los que, sin ser de aquellos años, sabemos apreciar las historietas que mantuvieron en vilo a muchos niños de la posguerra española.

1 comentario:

  1. Menuda coincidencia, pues en mi blog estoy poniendo algo similar de las misma época de libros en forma de historieta de Jules Verne, http://julesverneastronomia.blogspot.com

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