domingo, 20 de septiembre de 2015

Un guante en la pierna derecha

Todos siempre nos acordamos de aquel que mete los goles; fútbol son goles, pero también son pases. Un delantero vive de los pases de un gran asistente y el Rey indiscutibles entre los pasadores de los años 80 y gran parte de los 90 fue un hombre al que grandes como Emilio Butragueño o Hugo  Sánchez le deben dar las gracias por más de un gol anotado. Ese hombre se llama Miguel González, pero los amantes del fútbol lo conocemos como "Míchel".


 "Míchel" formó parte de la grandiosa Quinta del Buitre (con Butragueño, Sanchís, Pardeza) que maravillo a los amantes del fútbol en aquellos años 80. Curiosamente "Míchel", que fue el primero en debutar con el Real Madrid (contra el Castellón con gol incluido en una jornada que disputaron los jugadores de los filiales por huelga de futbolistas), no llegaría a nivel oficial al primer equipo hasta 1984, asentándose como lo que había demostrado en el Castilla: un jugador con un gran pase y también mucha llegada a gol. 


"Míchel" era de esos jugadores que tenían un guante en la pierna derecha; un hombre que se asociaba con los delanteros y un potente disparo, que le hizo debutar con la Selección Nacional Española y llegar a ser 4º clasificado en el Balón de Oro de 1987. 


"Míchel" formó una parte activa en las cinco Ligas del equipo blanco, aunque no todas las noticias fueron buenas: no conseguir la Copa de Europa o las dos Ligas perdidas en Tenerife son algunos ejemplos, así como algunas polémicas como un desplante al equipo por los pitos recibidos en un partido que significó el alirón (se negó a salir, tras el descanso), el apartarse en un tiro de Yugoslavia que significo la eliminación de España en el Mundial de 1990 o el "masajeamiento testicular" a Valderrama que hizo que se le sancionara por "falta de decoro". 


Sin embargo, "Míchel" fue más grande que todo eso. En 1996 se iría del equipo blanco para retirarse en el Atlético Celaya con su amigo Butragueño. Hace unos años, el Real Madrid de veteranos con la quinta al completo jugó un partido amistoso con el Tenerife de veteranos en la isla al que yo pude asistir junto a mi padre. 


En dicho encuentro un "Míchel" de mas de 40 años nos demostró una vez más lo que llegó a decir mi padre: "Es uno de los mejores pasadores que ha habido". Y es verdad que tenía todo un guante en esa pierna derecha; un diestro de oro. Por cierto, el partido acabó 0-1 a favor del Real Madrid (que ese día vestía de negro) con gol de Butragueño a pase de... bueno, ya se lo pueden imaginar. 

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