miércoles, 9 de septiembre de 2015

El gamo de Dublín

El 12 de Junio de 1949, la Selección Española de fútbol ganaba a Irlanda en Dublín por cuatro a uno. En ese magnífico partido sobresalió un potente jugador, cuyos regates, zancadas y velocidad volvieron loca a la defensa local, que se veía incapaz de pararlo. La prensa lo bautizó como el gamo de Dublín, pero ya antes de eso era un grandísimo jugador forjado en una de las canteras más grandes de España: la del Athletic de Bilbao. Ese hombre era Agustín "Piru" Gaínza.


No fueron fáciles los primeros años de los de la generación de Gaínza en el equipo bilbaíno debido a que tuvieron que suplir a los poderosos leones anteriores a la guerra civil. De todas formas, a pesar de las irregularidades en la Liga, en la Copa de España es donde daban el do de pecho.

Preparado para irse en velocidad

Gaínza, que llegó a ser uno de los grandes y más recordados capitanes del equipo bilbaíno, formó parte de una delantera que se decía de carrerilla (Iriondo, Venancio, Zarra, Panizo y Gaínza), destacando por ser el sustituto natural de otro grande de la banda izquierda como el "bala roja" Gorostiza. 

Delantera histórica

Gaínza posee grandes récords en la Copa de España, siendo hasta la fecha el que más gano (7 victorias en 9 finales, el que jugó más partidos (99) y 8 goles en un partido (en cuartos frente al Celta de Vigo). Gaínza era más que el gamo de Dublín; era el Rey de Copas.


Gaínza, aparte de eso, ganó 2 Ligas y fue uno de los destacados en el Mundial de 1950 donde España acabó cuarta. Gaínza, uno de los grandes extremos zurdos de la historia, se retiró en 1959. Un año antes ganó su última Copa de España como jugador al Real Madrid, siendo levantado a hombros, tras recibir el trofeo. Una magnífica imagen para un futbolista brillante.

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