viernes, 25 de septiembre de 2015

El extraño caso de Miguel Ángel y García Remón

Todos los que somos aficionados al fútbol, sabemos que sí hay un puesto donde no debe haber rotaciones, salvo en partidos poco importantes, es la de portero. Sí hay algo que causa seguridad para una defensa es tener a un hombre que tenga la confianza del entrenador para ser guardameta del equipo. Sin embargo, en los años 70 hubo un caso que puso en tela de juicio el hecho de que un portero tenga la titularidad asegurada durante varios años; les estoy hablando de la competencia por la portería del Real Madrid; la aparente "rivalidad" entre palos de Miguel Ángel y Mariano García Remón. 


Miguel Ángel, de origen gallego, y García Remón, madrileño de pura cepa, eran dos porteros extraordinarios y precisamente ahí radicaba el problema de los entrenadores madridistas de aquellos años. García Remón era más sobrio, pero Miguel Ángel era más espectacular. 

García Remón bloca el balón

De hecho, Miguel Ángel tuvo problemas tanto con Miguel Muñoz, que lo consideraba un saltimbanqui, como con Vujadin Boskov. La sobriedad de García Remón gustaba mucho y más de una vez Miguel Ángel se quedó en el banquillo hasta que llego Miljan Miljanic, que lo puso de titular en detrimento de García Remón. Es curioso ver como uno de ellos podía jugar hasta 40 partidos en una temporada y apenas contar con mínutos en la siguiente.

Estirada de Miguel Ángel

Y como para un portero dejar la meta a cero es primordial, los mejores partidos de ambos fueron en sendos empates a cero. García Remón completó un partido soberbio en un encuentro de Copa de Europa que jugó el Real Madrid vestido de rojo en Odessa frente al Dinamo de Kiev. Ese día a pesar de los continuos remates a su portería, García Remón intervino de forma magistral, dejando su portería a cero, siendo conocido para la posteridad como el Gato de Odessa. 

Gran actuación en Odessa

Por su parte, Miguel Ángel le dio literalmente una Copa de España al Real Madrid en la final que jugaron contra el Atlético de Madrid, primero dejando su puerta a cero y después parando dos tiros en la tanda de penaltis. 

Parada de uno de los dos penaltis frente al Atlético de Madrid

Ambos fueron internacionales: García Remón jugó dos veces, mientras Miguel Ángel, al que podríamos calificar como un guardameta de transición entre los vascos Iribar y Arconada, jugó 18 veces, siento titular en el Mundial de Argentina del año 1978. 


Miguel Ángel acabaría por disputar más partidos con el Real Madrid que García Remón. Uno podría pensar que fueron grandes enemigos por un puesto muy importante como era la portería blanca y, sin embargo, fueron adversarios, pero amigos tanto dentro como fuera de los entrenamientos. Y es que Miguel Ángel y García Remón demostraron que la competencia no esta reñida con la deportividad y la amistad.

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