lunes, 17 de agosto de 2015

Recordar sin odios

Algunos no se acuerdan y muchos lo ignoran, pero el intento de golpe de Estado que degeneró en la guerra civil española no se gestó en una gran ciudad o en un cuartel, sino en una zona de mi isla, Tenerife, llamada las Raices donde se reunió el General Franco, Capitán General de Canarias, y un grupo ingente de militares. Allí se gestó la rebelión contra una República muerta donde la izquierda era revolucionaria (pendiente de las ordenes que venían de Moscú) y la derecha le hacía algo más que ojos al fascismo de Mussolini.


El caso es que para conmemorar la mencionada reunión hay un feo monumento, que por fin el Cabildo va a quitar, pero parece ser que a diferencia de otras zonas de España donde se ha quitado la estatua de Franco y ya esta, se va a poner un parque donde se recordarán los hechos ocurridos sin exaltación de los dos bandos ¡Bien hecho!

Foto para la posteridad... de los golpistas

España no debe, ni puede olvidar su historia buena o mala y hay que tener en cuenta que casi 40 años de régimen dieron para mucho malo, pero también dieron "cosas" como la Seguridad Social. Tampoco hemos de mirar la cruenta guerra como algo que nos debe enfrentar, ni creo que algún sector de la izquierda haga bien en decir que la derecha es heredera del franquismo (Cebrián no es precisamente de derechas y todo el mundo sabe lo que hizo). También me resulta patético que niñatos estúpidos se dediquen a decirnos quién es o s fascista y se declaran asimismo antifranquista cuando no tienen ni puñetera idea de lo que están hablando y han vivido a cuerpo de rey sin pasar las penalidades de nuestros abuelos.

Don Adolfo Suárez, el hombre que trajo la Democracia

El pasado no se puede olvidar, al igual que no se puede vivir del odio y el rencor. Ya se pasó demasiado como para que vengan a algunos desde fuera y dentro de la política a dar lecciones de nada y abrir las viejas heridas ¡Miremos para adelante!

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