viernes, 7 de agosto de 2015

Johan Cruyff o aquel flaco de Amsterdam

Sí hubo unas plantillas que dignificaron en los 70 el juego de ataque sería el Ajax de Amsterdam y la selección holandesa a la que se conocía con el nombre de "Naranja Mecánica" por su juego potente; una máquina de jugar al fútbol. Esos equipos tuvieron grandes jugadores, pero sería uno su líder; un chico espigado que, a pesar de su apariencia, tenía una gran calidad a la hora de dejar atrás a sus rivales para asistir o culminar la jugada. Su nombre era Hendrik Johannes Cruijff, pero todos lo conocemos como Johan Cruyff. 


Él sería el líder natural de una forma de jugar al fútbol a la que se denominó como fútbol total; un juego de ataque en todas las líneas, que hizó del Ajax un equipo poderosisimo, capaz de ganar 3 Copas de Europa de forma consecutiva durante los primeros años de los 70. No era el primer equipo holandés que conseguía el título europeo (el Feyenoord lo había ganado en 1970), pero era el primero al que podríamos calificar como el mejor del mundo. 


Cruyff, fruto de  sus exitos consiguió tres Balones de Oro (1971, 1973 y 1974) y sería, tras ganar la que sería su última Copa de Europa como jugador, cuando fue a España para jugar en el Barcelona donde podríamos decir que sólo hizo una temporada verdaderamente buena, la primera, consiguiendo el título de Liga después de que el equipo azulgrana estuviera 14 años sin ganarlo. 

Primer gol con el Barcelona en el que bate a Reina, portero del Atlético de Madrid

Sería en la Selección Holandesa donde encontraría una espina: la de una Selección Alemana, que ganó a Holanda la final del 74. Todo el mundo daba por hecho que los holandeses ganarían el Mundial y, de hecho, su trayectoría sólo les había llevado a ceder un empate hasta la final. Allí se encontraron a una Alemania, que sin practicar un fútbol brillante, era muy efectiva. Los holandeses perderían ante Alemania, tras remontada germana en la primera parte. El partido acabó 2-1 y Cruyff vio como era parado un Kaiser de la defensa; ese hombre se llamaba Franz Beckenbauer. 

Cruyff vs. Beckenbauer

Sería el primer y único Mundial que jugó porque se negó a participar en el Mundial de 1978 celebrado en Argentina debido a que el país vivía una cruel dictadura (lo curioso es que no tuviera reparos en jugar en España en plena dictadura franquista).


Tras jugar en los Estados Unidos, volver a España y a Holanda, donde se retiro en el Feyenoord, Cruyff, aquel jugador espigado con una gran zancada y una extraordinaria capacidad para irse de los adversarios, se retiraba. Sin dudas, había sido uno de los futbolistas que habían marcado toda una época; uno de los pocos que se reveló contra las tácticas defensivas, que empezaban a imponerse. Y es que no hay nada mejor que jugar al ataque. 

La leyenda holandesa


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