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domingo, 31 de mayo de 2015

El sargento de hierro sudamericano

Como futbolista en España sólo jugo con el Atlético de Madrid, sin embargo antes ya era una leyenda en su país de procedencia, Paraguay, gracias a ser uno de los que contribuyo a que su Selección consiguiera la Copa América de 1953 por delante de potencias del calibre de Brasil o Uruguay. 


Sin embargo, en su faceta como entrenador consiguió hacerse un nombre no sólo en España, sino en el Europa. Por sus duros métodos lo conocieron como Sargento de Hierro y con la actitud de que la victoria ante cualquiera era posible comenzó en la Segunda División Española dirigiendo al Rayo Vallecano, aunque su primer éxito le llegaría en el siguiente equipo al que entrenó, ya que hizo que el Tenerife pasara de sufrir para mantenerse en la categoría a ascender a la Primera División Española por primera vez en su historia. 

Equipo del Tenerife con Heriberto Herrera en el centro

Posteriormente, entrenaría al Granada con el que casi sube y al Español, con el que volvería a conseguir otro ascenso, algo que era importantísimo para un equipo histórico del fútbol español. Puede que fuera por sus métodos duros de entrenamiento o sus planteamientos defensivos, pero lo cierto es que no estuvo más de una temporada en todos sus equipos en España, incluido en su debut en Primera División con el Elche donde consiguió un meritorio quinto puesto. 


Todo cambiaria en la cuna del fútbol defensivo: Italia. En la Juventus de Turín se mantendría cinco años, consiguiendo una Liga y una Copa Italiana. En Italia también entrenaría al Inter de Milán, Sampdoria y Atalanta, manteniéndose hasta 1976, volviendo a España. Y su carrera acabaría en las Islas Canarias, donde tendría su primer éxito como entrenador, aunque en este caso sería dirigiendo al equipo de la isla de enfrente: La UD Las Palmas. 



Heriberto Herrera es uno de los tantos entrenadores olvidados del fútbol español (o al menos no tan reconocidos como otros) y al que podemos considerar "padre" de aquellos tantos entrenadores que en los 70 se ganaron el apodo de Sargento de Hierro. Sin embargo, sólo uno fue el primero. Y ese fue Heriberto Herrera.

Tabaco e hipocresía

Llamativo resulta que con los efectos nocivos evidentes del tabaco, haya personas que puedan llegar a consumir una cajetilla entera de un vicio, que es como clavarte un puñal en la garganta, aunque acabe matando lentamente no solo al que fuma, sino a los que tienen que soportar la falta de educación de algunos fumadores (no todos).
 

Sin embargo, no es mi objetivo hablar de aquellos que se matan voluntariamente e involuntariamente debido a los efectos del tabaco, sino de la hipocresia de un Estado, que obliga a las marcas a poner que el tabaco mata con alguna que otra imagen lamentable y, no obstante, son capaces de cobrar un impuesto por cada unidad de tabaco que se venda. Es como si alguien te dijera que dispararse en la cabeza te puede matar, pero por contra te vende un arma para que lo hagas. Es triste que un Estado, sea del país que sea y tenga el Gobierno que tenga, cobre aprovechándose del vicio de aquellos que sucumben a la nicotina.
Que el tabaco sea una droga "legal" no la hace menos droga, ni deja de matar porque los Estados cobren impuestos derivados de su consumo. El tabaco es malo y hay que ejercer una política en favor del no consumo especialmente en jóvenes para que éstos no aten a su vida a un vicio tan nefasto ¡El tabaco mata!

El mejor Alcalde de Madrid

Es curioso porque en un principio Carlos de Borbón y Farnesio no estaba destinado a ser Rey de España. La repentina muerte de su medio hermano, Fernando VI, lo cambió todo, pasando de ser Rey de Nápoles y Sicilia a ser Rey de España con el título de Carlos III.


Carlos sería el primer Rey moderno de nuestro tiempo, llevando lo que sería conocido como despotismo ilustrado, que consistió en realizar importantes cambios, aunque sin quebrar el orden social, político y económico básico de su época.  Antes, como Rey de Nápoles y Sicilia,  ordenó las excavaciones de las poblaciones sepultadas por el Vesubio en el año 79 (Pompeya, Herculano, Oplontis y las Villas Stabianas)  y que tantos nos han maravillado, descubriéndose nuevas cosas sobre la historia y cultura de esas sociedades ocultadas por la lava y la ceniza.


Una de las características de su Reinado fue la configuración de España como Nación con estructuras solidas y tomando como bandera la actual rojigualda merced a un concurso para el pabellón de marina mediante Real Decreto. Pero sí en algo podemos destacar en Carlos III es su capacidad para intentar hacer de Madrid una de las grandes ciudades del viejo continente, fomentando su modernización, así como que la cultura no sólo fuera algo propio de las clases pudientes, sino de los más humildes. 


Les estoy hablando de ideas tan trascendentales como la construcción de paseos y trabajos de saneamiento e iluminación pública con una moderna red de alcantarillado, la realización de monumentos del calibre de la Puerta de Alcalá, el Museo del Prado (concebido inicialmente como Gabinete de Historia Natural), el hospital de San Carlos o la construcción del nuevo Jardín Botánico, en sustitución del antiguo de Migas Calientes y la creación de edificios en el que albergar los servicios de la creciente administración pública. Tampoco debemos olvidar el impulso a los transportes, así como la organización del servicio de correos y la creación de una red de carreteras impresionante para la época.

La Puerta de Alcalá 


El Reinado de Carlos III, a pesar de las mejores sustanciales a nivel social y económico, seguía siendo una Monarquía absoluta, algo innegable se tenga el pensamiento que se tenga, pero lo cierto es que España y concretamente la ciudad de Madrid alcanzaron grandes avances gracias a uno de los personajes más trascendentales de la historia de España. 


Un Rey que, junto a colaboradores del calibre del Marqués de Esquilache, Aranda, Campomanes o Floridablanca, supo llevar a España a otro nivel, que, en cierta parte perdería con Carlos IV por el miedo a que los aires revolucionarios provenientes de Francia llegaran a la Península Ibérica. Por todas y cada una de las maravillas que aún podemos disfrutar en la capital de España, Carlos III es considerado el mejor Alcalde de Madrid.

Ofensa a todos los españoles

La Libertad de Expresión es uno de los mayores dones que deriva de la Democracia, pero éste no tiene que ser el argumento para ofender a un grupo más o menos numerosos de personas. Ayer los que nos sentimos españoles fuimos ofendidos por una horda de maleantes, que se aprovechan de un deporte tan noble como el fútbol para silbar al Himno que es de todos. 
 

Un grupo que siempre utiliza la excusa de la Libertad de Expresión para hacer lo que le de la gana, desde silbar el himno, pasando por el insulto y acabando quemando la bandera de España. Unos personajes que se ofenden "muchisimo" cuando se les dicen las verdades a la cara, argumentando historicamente y socialmente que el nacionalismo es racista, absurdo y fuertemente antidemocrático. ¿Por qué la gente que suele tener "teorías" disparatadas sobre la libertad o la Democracia no suelen respetar las ideas del contraria y se ofenden cuando rebates desde el respeto sus propias ideas?
Esos personajes, entre los que se encuentran los directivos de los dos finalistas de Copa de España (¿Para que la juegan si no se "sienten" españoles? ¿Por qué celebran el título si no se "sienten españoles"?) son la vergüenza que hemos tolerado en nuestra Democracia porque era más importante "sumar" a todo el mundo, aunque éstos despreciaran no sólo a España, sino a la misma esencia de la Democracia, incumpliendo las leyes que emanan del pueblo español. 
Todas las ideas no deben ser admitidas en Democracia. Al igual que el nazismo o el comunismo son incompatibles con un Estado de Derecho, tampoco lo son actitudes que atentan contra lo más profundo de las personas. Y es que en Democracia hay algo más importante que la propia Libertad: el respeto, algo que para nuestra desgracia nunca hemos tenido, puesto que algunos anteponen el placer del insulto o de pitar los símbolos de TODOS. 
PD: Curioso que los aficionados que dos horas antes habían pitado el Himno de ESPAÑA, celebren la consecución del título de la Copa de ESPAÑA. La palabra curioso la podríamos cambiar por patético. Espero que la sonrisita de Arturo Mas mientras se pitaba el himno español (encomiable Felipe VI aguantando la estupidez nacionalista) sea borrada de su cara. 

viernes, 29 de mayo de 2015

Las esposas de Enrique VIII

Que Enrique VIII era un hombre demasiado aficionado a las bodas, es una evidencia. De hecho, fue capaz de romper relaciones con la Iglesia de Roma con tal de volver a casarse debido a que su mujer no le daba hijos varones. 


Sin embargo, la idea de Enrique VIII como un Barba Azul sin ser del todo inexacta, tampoco es correcta. Durante su reinado, dos de sus seis esposas probaron la ira del Rey y el dolor de la decapitación, siempre acusadas de adulterio y de otros crímenes de estilo parecido. Datos curiosos de sus bodas: las dos esposas decapitadas eran primas (Ana Bolena y Catalina Howard), fue yerno de los Reyes Católicos y llamativamente, después de buscar el ansiado hijo varón, tras la muerte de Eduardo VI, dos mujeres serían Reinas de Inglaterra: sus hijas María (su madre era Catalina de Aragón y se casó con su sobrino Felipe II de España) e Isabel (su madre era Ana Bolena, fue conocida como la Reina Virgen, aparte de ser una de las grandes defensoras del anglicanismo frente al catolicismo de Reinos como el de España).

1. Catalina de Aragón

 
Hija de los Reyes Católicos, la cosa es que inicialmente no se casó con Enrique, sino con Arturo Tudor, Príncipe de Gales y por lo tanto heredero al Trono Inglés. La muerte de Arturo a los pocos meses hizo que para conservar la alianza entre monarquías, Catalina se casaría con el hermano menor de Arturo, Enrique, nuevo heredero al trono. El hecho de que Catalina sólo tuviera una hija y todos los varones murieran en plena infancia, hizo que Enrique VIII solicitara la anulación del matrimonio al Papa Clemente VII con el argumento de que ella no podía concebir hijos varones, aparte de que deseaba casarse con Ana Bolena. A pesar de no haber sido autorizado por el Papa, Enrique siguió adelante, divorciandose de Catalina mediante una Ley del Parlamento en 1533. Estos intereses casamenteros del Rey inglés hicieron que se iniciara la ruptura entre la Iglesia de Roma y la Iglesia de Inglaterra, creándose de esta forma la iglesia anglicana, cuya autoridad era el Rey de Inglaterra (dato curioso: los anglicanos llamaban papistas de forma despectiva a los seguidores de la Iglesia Católica).
2. Ana Bolena

 
Ana, criada en Francia y pertenciente a la aristocracia inglesa, era una de las damas de compañía de Catalina de Aragón, donde llamó la atención de Enrique VIII. Ambos se casarían y acabaria quedandose embarazada... de una niña a la que pondrían el nombre de Isabel (la futura Isabel I). El que no tuviera hijos varones enfureció al Rey y Ana fue acusada de diferentes razones (adulterio, incesto, ....) con tal de que Enrique pudiera casarse con otra mujer y procrear legítimos herederos varones. Ana fue decapitada. 
3. Juana Seymour


Al igual que lo había sido Ana de Catalina, Juana era dama de compañía de Ana cuando Enrique empezó a interesarse por ella. Juana le dio su único hijo varón, el futuro Enrique VI, que fallecería con tan solo 15 años de edad. Su madre no lo vería convertido en Rey, puesto que murió durante el embarazo. 
4. Ana de Cléveris  

 

Enrique nunca fue partidario de este enlace y, de hecho, no llegaron a consumar un matrimonio arreglado por cuestiones políticas. Dicen que el propio Rey llegó a decirle a Thomas Cromwell, su canciller: "Antes no me gustaba mucho, pero ahora me gusta mucho menos". El matrimonio sería anulado a los seis meses, aunque Ana fue recompensada con propiedades, incluyendo el Castillo de Hever, antigua residencia de la familia Bolena, recibiendo, además el título de "Hermana del Rey". 
5. Catalina Howard


Era prima de Ana Bolena y al igual que ella sería decapitada. Ana sólo estaba interesada en su posición como reina consorte, puesto que le desagradaba un Enrique VIII muy viejo y obeso. Sin embargo, cometió el "error" de mantener un romance con uno de los favoritos del rey, Thomas Culpeper. La cuestión es que, aparte de esto, Catalina tenía mucho que ocultar debido a que era una mujer con un pasado muy turbio lleno de amantes, muy diferente a lo que pensaba el Rey, que creía que ella era una mujer virtuosa. Todo se terminaria sabiendo y Catalina sería decapitada en la torre de Londres. Como dato curioso cabe señalar que la noche anterior a la ejecución, Catalina pasó horas practicando cómo colocar su cabeza sobre el bloque. 
6.  Catalina Parr


Fue la única esposa que lo sobrevivió. Aparte de eso, paso  a la historia como la Reina de Inglaterra que estuvo casada más veces, ya que tuvo cuatro maridos en total, de los que un abatido Enrique VIII fue el tercero.

Heysel fue un infierno

El día 29 de Mayo de 1985 tenía lugar el partido de fútbol más importante del año en el viejo continente. Era la final de la Copa de Europa de Clubes y en ella se enfrentaban el Liverpool y la Juventus de Turin. El equipo inglés venía como vigente campeón, mientras el equipo italiano quería proclamarse campeón por primera vez. 
 

Sin embargo, el partido quedaría en segundo plano cuando ocurrió la tragedia. Una hora antes del inicio del encuentro, hubo una avalancha de aficionados, derivada de los enfrenamientos entre aficiones, que hizo que unos cayeran sobre otros provocando un aplastamiento. Cientos de aficionados de la Juventus quedaron aprisionados contra las vallas, que eran fijas y no tenían salidas de emergencia, bajo la presión de miles de aficionados.

 
La situación duró muchos minutos a la espera de la llegada de especialistas que pudieran sacar las vallas que aprisionaban a los aficionados. Hubieron cientos de casos de asfixia, aplastamiento y crisis de ansiedad. Algunos aficionados pudieron ser evacuados al terreno de juego por otros aficionados y por las fuerzas de seguridad, recibiendo los primeros auxilios de otros aficionados debido a que las ambulancias tardaron en venir.

Muerte por todas partes

Finalmente, éstas llegaron a entrar al mismo terreno de juego y empezaron a evacuar a cientos de heridos, pero el daño estaba hecho: hubo hasta 39 heridos. La mayoría fallecieron por asfixia y aplastamiento. Muchos cadáveres serían depositados en un espacio anexo al mismo terreno de juego, visibles desde otras zonas del estadio. Ese día, Heysel fue una vergüenza dentro del fútbol, algo que vio todo el mundo, ya que muchas televisiones estaban emitiendo. Heysel fue una masacre.


El partido, que debería haberse suspendido, se disputó, demostrando lo poco que le importaba a la UEFA las muertes acaecidas unos minutos antes. Sin embargo, aunque se demostró que había más aficionados que aforo permitido, la culpa recayó en los aficionados y equipos ingleses.


En cuanto a los clubes ingleses, la UEFA sancionó a los clubes ingleses sin poder disputar competiciones europeas durante cinco años (en el caso del Liverpool fueron diez), y les obligó a tomar severas medidas para frenar la violencia de sus aficionados radicales, teniendose en cuenta que hacía tiempo que se los aficionados anglosajones estaban haciendo el bestia por estadios de toda Europa. Precisamente, esto llevó a una estigmatización del aficionado inglés, que aún continua, con razón en algunos casos, generalizandose la denominación de "hooligans" (gamberros) a todos los "supporters" (aficionados). Muchos futbolistas ingleses y no ingleses se fueron de la liga inglesa para poder disputar competiciones europeas.


También desde la FIFA se inentó lavar la imagen del fútbol, haciendo referencia al "Fair Play" y con determinadas medidas en seguridad. Sin embargo, una de las cosas más lamentables que sucedieron antes de ese partido, en medio del infierno que supuso la avalancha, fue que se disputara un partido de fútbol, que más que una fiesta se convirtió en un martirio, viendo muchos futbolistas la masacre acaecida a muchos de sus compatriotas. Ese día fue una tragedia para el mundo del fútbol. Una tragedia que ha pasado tristemente a la historia como el día más negro del fútbol.

Donde dije digo, digo pactos

Esc curioso como las elecciones (en España, claro) cambian las actidudes de ciertos representantes de la política. Asi vemos como el tipo de la coleta le esta haciendo tilin al PSOE cuando hasta hace nada lo comparaba al PP, insultando y llamandolo "casta" (utilizando su misma nomenclatura). Por otro lado, esta el PSOE desde donde hasta ayer se decía que el tipo de la coleta era la personificación del populismo proveniente de Venezuela. Resulta que dos partidos que hasta ayer se insultaban y menospreciaban por tener encontrar el favor del electorado de izquierda, se estan acercando porque ambos tienen un objetivo común. Dicho objetivo no son el bien de los ciudadanos, ni ser leales a sus principios y ni siquiera respetar la volundad del pueblo. Su unico objetivo es "echar" al PP aún cuando éste haya sido la fuerza más votada en las Instituciones. 


"Bondades" de nuestro sistema electoral que es capaz de unir, lo que aparentemente nunca estuvo unido y de generar pequeños golpes de Estado en base a un maniqueismo que ya existia en la extrema izquierda y que se hizo patente con ZP en el PSOE. 
Esto demuestra que todo da igual y que algunos serían capaz de pactar hasta con el mismo diablo o vender a su propia madre con tal de obtener el poder y, por supuesto, quitar al partido político, al que no ven como adversario democrático, sino como a un enemigo al que deben quitar de las instituciones, haciendo caso omiso de la voluntad popular, la cual les importa menos que nada. 
Diria que esto se solucionaria con segundas vueltas, pero entre la gente que no esta de acuerdo porque lo considera antidemocrático (ya lo he dicho: en Francia deben estar equivocados) y la gente que dice que no puede realizarse porque no tenemos tradición (hasta los años 70 tampoco teníamos tradición democrática) no sólo no se va a hacer nada, sino que tenemos años y años de golpes de Estado "democráticos" por culpa de unos señores sin principios, sin ideología y sin nada. Bueno, tienen algo en común: su interés por quitar a la "malvada" derecha de las Instituciones. 
PD: Por cierto ¿Qué dirá el electorado más moderado del PSOE de sus pactos con el tipo de la coleta? ¿Sabrá convencer el tipo de la coleta a aquellos a los que hasta hace nada decía que el PP y PSOE eran basura? ¡Qué dilemas!

jueves, 28 de mayo de 2015

Clásicos Inmortales: El Bazar de las Sorpresas

Que Lubitsch era un maestro de la comedia es una evidencia. Y lo es gracias a una obra como esta que supo combinar a la perfección la comedia con el romance en uno de los títulos más reconocidos del cineasta de origen alemán.


Los empleados de una tienda de Budapest dirigida por el campechano Hugo Matuschek (Frank Morgan) son como una gran familia, en la que Alfred Kralik (James Stewart), el más antiguo y valorado de los empleados, siempre debe resolver las dudas del dueño. Pero no solo la tienda consume el tiempo de Kralik. El joven se cartea con una desconocida, hablando sobre diferentes temas relacionados con la cultura. Kralik parece estar enamorado de la joven a la que aún no conoce, pero que espera conocer, puesto que trata con ella temas muy profundos y se siente atraido por ella.


Un día se presenta Klara Novak (Margaret Sullavan) en la tienda, pidiendo trabajo. Esto lo lograra tras demostrar sus habilidades como dependienta al señor Matuschek. Muy pronto surgirán  rencillas entre ella y Kralik, al que Klara trata de forma despectiva al considerarlo un ser vulgar, muy diferente del hombre de sus sueños, un tipo culto y sensible con el que se intercambia cartas y al que ella espera conocer algún día. Y ahí es donde entra la comedia: resulta que Kralik y Klara son los dos que se cartean sin conocerse en persona. Asi que mientras ellos se desprecian estando en el mismo puesto de trabajo, se cuentan por carta sus más hondos sentimientos.

Klara y Kralik, enamorados sin saberlo

Todo parece transcurrir con cierta normalidad en la tienda hasta que de pronto el señor Matuschek, que tanto había confiado en Kralik, al que invitaba a las fiestas de su casa, deja de hablarle y le regaña por todo, estallando su ira cuando, tanto él como Klara le piden permiso para marcharse antes el día en que él les había pedido que se quedaran unas horas más tras el cierre para cambiar su escaparate. Lo cierto es que tanto él como Klara se habían citado para "conocerse" por lo que era evidente que los dos tenían que irse al mismo tiempo. Matuschek acabara despidiendo al que hasta hace poco había sido su empleado más importante.


Kralik, desganado, no quiere acudir a la cita, pero se acerca por curiosidad, acompañado por su amigo Pirovitch (Felix Bressart), a la cafetería donde habían quedado, dándose cuenta en ese momento de que la mujer con la que ha mantenido la relación epistolar es Klara, por lo que finalmente se decide a entrar, aunque sin identificarse como tal, y charla con ella, aunque finalmente, y como siempre acabaran discutiendo.

Kralik incordia a Klara

Mientras, esa misma noche, Pepi (William Tracy), el chico de los recados, logra evitar el suicidio del señor Matuschek, tras enterarse éste por un detective (Charles Halton) de que, tal como sospechaba, su mujer le engaña con uno de sus empleados. Pero para su sorpesa no es Kralik como él creía (lo que "justificaba" su mal proceder con su ahora ex-empleado), sino el pelota Ferencz Vadas (Joseph Schildkraut), que lleva un tren de vida que no se corresponde con sus ingresos. 


Tras admitir su error, y mientras se encuentra en el hospital, Matuschek no solo readmite a Alfred, sino que le nombra director de la tienda, siendo su primera decisión echar literalmente a patadas a Vadas. Tras ello visitará a Klara, que, tras la fallida cita con su enamorado, que no se "presentó", sufrió un disgusto tan grande que enfermó. Ella mejorara, tras recibir una carta de disculpas de su comunicante anónimo en la que se justifica por no haberse presentado a la cita, debido que la vio con otro hombre.


En Nochebuena, después de haber obtenido un éxito ganancial atronador y antes de cerrar la tienda, Kralik habla con Klara y le cuenta que conoce al hombre objeto de sus sueños, al que halaga a la vez que lo describe como un hombre gordo y calvo que está en el paro y que se interesó mucho por el sueldo de la joven debido a que él carece de trabajo, haciéndole ver además que los textos de su carta eran copiados de autores famosos.
Ella se siente comprometida con ese desconocido, pero, por otra parte, se siente desengañada por las espectativas que tenía hacía él. Kralik no tiene dudas respecto a lo que siente por ella y le confiesa que él es el autor de las cartas y que está enamorado de ella. Ambos se fundirán en un beso. 


Magnífica obra del maestro Lubitsch con una pareja como Margaret Sullavan y James Stewart, que es ejemplo de perfecta sincronización en una de las mejores comedias románticas de siempre. El toque Lubitsch estaba más vivo que nunca y lo siguió demostrando en películas posteriores.

Ficha

Dirección
Ernst Lubitsch
Producción
Ernst Lubitsch
Guión
Samson Raphaelson
Ben Hecht
Obra: Miklós László
Música
Werner R. Heymann
Fotografía
William H. Daniels
Montaje
Gene Ruggiero
 
Otros datos

País
Estados Unidos
Año
1940
Género
Comedia, Romance
Duración
99’
 
Protagonistas

Actor
Personaje
Margaret Sullavan
Klara Novak
James Stewart
Alfred Kralik
Frank Morgan
Hugo Matuschek
Joseph Schildkraut
Ferencz Vadas
Sara Haden
Flora Kaczek
Felix Bressart
Pirovitch
William Tracy
Pepi Katona
Inez Courtney
Ilona Novotny
Charles Halton
Detective
Charles Smith
Rudy