martes, 24 de febrero de 2015

Cuando el juego pasaba por Carmelo Cabrera

En una época en la que el baloncesto europeo estaba muy lejos de lo que es hoy en día y en donde nadie esperaba ni por asomo las gestas actuales de la Selección Española, emergió la figura del que podríamos considerar uno de los mejores directores de juego tanto en España como en el viejo continente. Un hombre que le dio el protagonismo que merecían a los grandes bases del momento. Un hombre que a la hora de pasar y entrar a canasta era único. Y vino de las islas Canarias. Les estoy hablando de Carmelo Cabrera. 


Aunque parezca paradójico hoy en día, el baloncesto en la Gran Canaria no tenía una gran tradición a diferencia de Tenerife donde hubieron clubes como el Nautico o el Canarias. Es por eso que Carmelo con apenas 17 años abandonó el Claret de las Palmas para enrolarse en las filas del juvenil del mejor equipo español y uno de los grandes de Europa: el Real Madrid. 


Era un virtuoso de la canasta y ya desde el inicio sus aptitudes estuvieron tan valoradas que pasó al primer equipo, tras un año en la capital de España. Allí junto a grandes como Luyk, Brabender, el canario Cristóbal, Romay, Corbalán y tantos otros hizo del deporte de la canasta todo un arte. Su perfecta dirección del juego, su manejo de lo que pasaba en el campo y sus entradas a canasta, hicieron de Carmelo Cabrera uno de los mejores bases de Europa y le llevaron a jugar con la Selección Nacional la nada desdeñable cifra de 102 partidos. 

De izquierda a derecha: Corbalán, Vicente Ramos y Carmelo Cabrera

No es de extrañar que dado el potencial de Carmelo y del equipo blanco, consiguiera una gran cantidad de títulos: 10 Ligas, 7 Copas de España, 2 Copas de Europa y 3 Copas Intercontinentales. También conseguiría la Medalla de Plata en el Europeo del 73 en Barcelona.


Un grande del baloncesto, que tras un breve periodo en Valladolid, se acabaría retirando en el Canarias de San Cristóbal de la Laguna donde seguiría demostrando toda su calidad. Lo que si se puede decir es que han habido muchos bases en la historia del baloncesto, pero Carmelo Cabrera adquiere una importancia mayor por ser el primer gran base en un baloncesto que tiene muy poco que ver con el actual. Siendo base (una posición para gente generalmente "pequeña") fue un grande del deporte de la canasta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario