viernes, 2 de enero de 2015

Aquella hermosa Granada

El 2 de Enero de 1492 sería un día histórico. Ese día, la Corona de Castilla obtenía, tras una guerra que duraba desde hacía algunos años, el último bastión perteneciente al Islam. Ese día, el Reino Nazarí pasaba a formar parte de la Corona Castellana. Se daba por concluido el periodo que se dio a conocer como el de la Reconquista. 


Ese día tuvo lugar la entrega de las llaves de la ciudad a los Reyes Católicos por parte del último Emir de Granada, el incompetente Boabdil "el chico". La nobleza castellana, el impulso del clero, que veía en la guerras contra los musulmanes una especie de Cruzada, y las distenciones en el propio Islam, habían hecho posible que la hermosa Granada, la que tanto inspiro a escritores y pintores de todo el mundo, cambiaría su emblema de la media luna islámica por el de la cruz cristiana. 
 
La bella Alhambra

Muchas cosas cambiaron, entre ellas los musulmanes que quisieron quedarse en su hermosa Granada tuvieron que cambiarse de Fe (los denominados moriscos). Sin embargo, a pesar de los años, ahí siempre estuvo Granada. Cuentan que era tan bella, que hasta el propio Boabdil lloro al contemplar por última vez lo que había perdido. Y es que ya lo dijo el poeta e historiador mejicano Francisco de Icaza: 
"Dale limosna, mujer, que no hay en la vida nada como la pena de ser ciego en Granada"

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