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jueves, 29 de enero de 2015

Los grandes de la música clásica

La música es una combinación lógica y coherentes de sonidos, utilizando métodos como la armonía o el ritmo. Y es en ese punto donde la música puede convertirse en un arte muy apreciado por millones de personas. Grandes hombres hicieron de la música todo un arte. Una maravillosa expresión de sonidos, que alcanzaron la perfección rítmica. La música clásica.
Mi intención es hacer una lista comentada de los que, en mi opinión, son los mejores y más grandes compositores de la historia. En esa lista añadiré, además, su fecha de nacimiento y fallecimiento, su país de procedencia y una de las más grandes sinfonías dentro de su repertorio. Podría haber añadido miles de ellos, sin embargo, me he decantado por estos, que son sin lugar a dudas los más grandes de la música clásica. Aquellos a los que podríamos llamar los Dioses de la música hecha Arte. 

Los grandes de la música
1. Ludwig van Beethoven
 

Periodo: 1770-1827.  
Procedencia: Sacro Imperio Romano Germánico.
Comentario: El divino sordo fue uno de los grandes y más destacados tanto en su época como en tiempos posteriores a su muerte. Sus estructuras musicales comprenden desde el   período clásico hasta inicios del romanticismo. Pero lo importante es su legado y es que la música actual depende en muchos sentidos de ese hombre que aún sordo fue capaz de componer varias sinfonías y otros trabajos, encontrándonos con su mayor legado a toda la humanidad: la Novena, cuya Oda a la Alegría forma parte del deseo de que todos los seres humanos se traten como hermanos. 

  
2. Wolfgang Amadeus Mozart


Periodo: 1756-1791.
Procedencia: Sacro Imperio Romano Germánico.
Comentario: El genio de Salzburgo no lo tuvo fácil para ganarse el aprecio de la corte. Sin embargo, Mozart era mucho Mozart. Y ya desde su etapa infantil hasta su madurez, alzando la excelencia a niveles sobrehumanos. Y todo con obras para piano, operísticas y coral, pasando desde la sencillez artística a la oscuridad y sobrecogimiento. Su temprana muerte no hizo más que acrecentar y poner aún más en valor su grandiosa obra: Joseph Haydn, otro de los grandes, escribió que "la posteridad no verá tal talento otra vez en cien años".


3. Giusseppe Verdi
 

Periodo: 1813-1901.
Procedencia: Primer Imperio Francés.
Comentario: Uno de los grandes cantantes líricos de su tiempo. Belleza en su composición y definición. Aún hoy sus óperas son muy vistas en todo el mundo, pasando desde su trilogía romántica (Rigoletto, La Traviata e Il Trovatore) a obras de madurez como Aida o don Carlo. Puso a la ópera italiana en su punto más alto.


4. Fréderic Chopin


Periodo: 1810-1849.
Procedencia: Gran Ducado de Varsovia.
Comentario: Chopin es uno de los máximos representantes del clasicismo musical, alcanzando la elegancia y la finura que hace de todas sus obras una elaboración armoniosa perdurable a través de los tiempos. No sólo gran compositor, sino también un virtuoso pianista, Chopin es uno de los más alabados compositores en nuestro tiempo.


5. Richard Wagner


Periodo: 1813-1883.
Procedencia: Confederación del Rin.
Comentario: Desde la composición, pasando por su labor como director de orquesta, Wagner representa todo un estilo épico en pos de poner de relieve los mitos germánicos con grandes músicas y orquestas, que hacían al público literalmente moverse de sus asientos. Maravillosas obras, que aún hoy son cumbre dentro de la ópera alemana. 


6. Antonio Vivaldi 


Periodo: 1678-1741.
Procedencia: República de Venecia.
Comentario: Conocido como el cura rojo por ser sacerdote y pelirrojo, Vivaldi es hijo del barroco y como tal es muy popular por su perfecta conjunción de violines y orquesta, que le dio la fama gracias a la maravillosa Las Cuatro Estaciones, obra cumbre de su carrera, que es tenida como una de las mejores composiciones de la historia.


7. Johann Strauss (hijo)


Periodo: 1825-1899.
Procedencia: Imperio Austriaco.
Comentario: No podía faltar uno de los representantes de una de sagas familiares más conocidas de la música, que llevo la fuerza del vals a todos los rincones donde hubiera un oído dispuesto a apreciarlo. Strauss (hijo) nos dio a probar el dulce manjar de un vals con el que deleitarnos a todos. Llevó al vals a otro dimensión, eso esta claro.


8.Joseph Haydn


Periodo: 1732-1809.
Procedencia: Sacro Imperio Romano Germánico.
Comentario: Uno de los compositores más celebres de toda Europa y que tuvo la "suerte" de ser bien considerado dentro de la aristocracia de aquellos Haydn. Decía Haydn que estaba forzado a ser original y, en cierta medida lo logro y es que es que vivió aislado de otras tendencias musicales. Es conocido como el padre de la sinfonía y el padre del cuarteto de cuerda debido a sus importantes contribuciones a ambos géneros.


9. Piotr Ilich Chaikovski


Periodo: 1840-1893.
Procedencia: Imperio Ruso.
Comentario: Cimento su fama en la ópera y el ballet, siendo sus obras aún hoy muy recordadas. En toda su obra se deleita el Romanticismo de su tiempo, alcanzandose la maravilla sinfónica en cada sonido de sus obras, de las cuales muchas de ellos son exquisitos valses, que, durante sus años de composición, deslumbraron a la corte rusa.


10. Johann Sebastian Bach


Periodo: 1685-1750.
Procedencia: Sacro Imperio Romano Germánico.
Comentario: La reputación que adquirió por toda Europa como organista y clavecinista fue legendaria. Y es que la obra de Bach es considerada una de las cumbres de la música barroca. Una de las maravillosas expresiones de su tiempo, capaz de alcanzar la excelencia, incluso desde la improvisación más absoluta. Bach es considerado el último gran maestro del arte del contrapunto, siendo fuente de inspiración para Mozart entre otros.

El toque Lubitsch

Imaginense que de un funeral salen dos hombres. Los dos están apenados, pues sentían un gran cariño por aquel que se había ido. Éste era su maestro. Esos dos hombres son muy conocidos: Billy Wilder y William Wyler, dos de los más grandes cineastas de la historia. El muerto no era otro que un grande Ernst Lubitsch. Uno le dice al otro: "Nos hemos quedado sin Lubitsch". A lo que el otro responde: "Peor aún, nos hemos quedado sin las películas de Lubitsch". Y es que Lubitsch era mucho Lubitsch. 


Nacido en Alemania, sus inicios fueron en el teatro en la reconocida compañía de Max Reinhardt. Y ya en los a finales de los 10 y principios de los 20, rodaría sus primeras obras, contando en alguna con un actor tan importante dentro de lo que sería el Expresionismo Alemán como Emil Jannings. Lubitsch, sin embargo, quería más. Por eso se fijo en los grandes cineastas americanos y muy concretamente en Griffith, padre del cine moderno, asistiendo al rodaje de "Las Dos Huérfanas". Puede que porque viera una oportunidad dentro del cine estadounidense, decidió quedarse allí. 
 

Ya en los 30 puliría lo que sería conocido como el toque Lubitsch. Y es que las obras de Lubitsch muchas veces escondian dentro de una comedía, un intenso drama. Sus comedias rozaban la perfección con una elegancia y unos dobles sentidos que lo hacían único. Según Billy Wilder en "Conversaciones con Billy Wilder" de Cameron Crowe:
"Era el uso elegante de la superbroma. Uno tenía una broma, y con eso bastaba, pero luego había otra broma aún mayor por encima de ella. La broma inesperada. Ese era el toque Lubistch"
Pero no sólo se limito, como hubiera sido natural, a la relación entre un esposo y su mujer (como vemos en "La Octava Mujer de Barba Azul"), sino con la política y es que en "Ninotchka" aprovecha lo que sería un idilio de comedia romántica entre una agente soviética y un noble para hacer una crítica feroz de la cerrazón comunista. Otra cosa, sería la maravillosa "Ser o no Ser" donde un grupo de actores ponen en jaque a los nazis, que ya han invadido Polonia. 

Rodando con Gary Cooper y Claudette Colbert

Precisamente, sería el propio Lubitsch el que ayudaría a cineastas, que tuvieron que irse de su propio país debido al antisemitismo nazi. Así saldrían a la palestra nombres como el muy mencionado Billy Wilder y Otto Preminger. 

Con Greta Garbo

A reconocer su trabajo con los grandes actores del momento como la Garbo (Lubitsch fue el único cineasta que literalmente consiguió que se riera a carcajada limpia en "Ninotchka"), James Stewart, Gary Cooper, Claudette Colbert o Marlene Dietrich. Lubitsch, con sus dobles sentidos y contrasentidos, llevo a la comedia sofisticada a otro nivel y el que pusiera a la palestra nombres que luego serían grandes en el celuloide, haciendo que gracias a su figura podamos entender el cine tal y como era en aquellos años 30 y 40. 


Lastima que muriera tan pronto. Sin embargo, es un consuelo saber que siempre tendremos las películas de Lubitsch para verlas una y otra vez. 
A continuación, he puesto una lista de las que, en mi opinión, son sus mejores películas.

Sus mejores películas
1. Ser o No Ser


2. Ninotchka


3. El Bazar de las Sorpresas


4. El Diablo dijo No


5. Ángel


6. El pecado de Cluny Brown


7. Un ladrón en la Alcoba


8. La Octava Mujer de Barba Azul


9. La Viuda Alegre


10. Lo que Piensan las Mujeres

La autentica igualdad

Mucho se ha hablado estos días de que el Gobierno salido de las urnas helenas no tiene ninguna mujer entre sus componentes. Llamativo, es verdad, pero creo que tachar al Presidente griego de machista o retrogrado por ello no es algo admisible. 


En primer lugar, quisiera aclarar de que una Democracia depende de personas validas para ejercer una función pública, así como del respeto hacía el adversario y la existencia de una Separación de Poderes Real. Lo digo porque me resulto curioso e hashtag de Twitter #SinMujeresNoHayDemocracia. Aquellos que ven la Democracia como una cuota en la que debemos fijarnos en el sexo o cualquier otro aspecto del individuo, no saben lo que es una auténtica Democracia.
Lo llamativo es que haya personas que vean la paridad como garantía de igualdad. Yo no quiero hombres o mujeres que ocupen un cargo público privado en función del sexo. Quiero personas que tengan capacidades para el cargo que ocupan. La necesidad de una supuesta paridad es absurda, sí vemos que a día de hoy las mujeres cobran menos que un hombre por el mismo puesto de trabajo. Ésto no sólo no es legitimo, sino que es una vergüenza y va en contra de la Constitución Española, que dice que todos somos iguales. 
Sinceramente el que en una Empresa o Gobierno haya todo hombres o todo mujeres me da absolutamente igual. Lo que es necesario es que una mujer cobra exactamente lo mismo que hombre por la misma labor realizada. Así alcanzaríamos la verdadera igualdad. Lo demás se alcanza con aptitudes que, independientemente del sexo, te pueden hacer acreedor a un cargo. Y decir esto no es ser machista: creo que una mujer capacitada puede hacer una buena labor al igual que un hombre capacitado. Lo que pasa es que desgraciadamente el feminismo se ha teñido de un tufillo político lamentable.
PD: Lo que me resulta llamativo de Grecia es como el Gobierno saliente podía tener ¡18 carteras!

martes, 27 de enero de 2015

Clásicos Inmortales: La Carta

Ya Bette Davis era una de las actrices más consagradas de Hollywood. En gran parte todo era debido a los papeles en las películas de Wyler. Podríamos decir que Davis era la actriz fetiche del director alemán y en esta película llena de secretos, medias verdades y media mentiras, Davis da lo mejor de sí. Una película a la que podríamos definir como la del cine negro más puro.


La acción comienza en una plantación de caucho en la colonia británica de Malasia. Una noche de luna llena, Leslie (Bette Davis), la esposa del administrador Robert Crosbie (Herbert Marshall), mata de varios disparos a un hombre en la puerta de su casa. Tras tal suceso, ella alega a todos, entre ellos a su propio marido, que ha sido en defensa propia ya que el hombre, conocido del matrimonio Crosbie, ha intentado violarla. La autora no sólo lo reconoce, sino que parece aliviada.

Todos confían en leslie

Todo parece claro. Su marido, así como su abogado, Howard (James Stephenson), confían en ella. Todos parecen creerla y el juicio para esclarecer los hechos parece un metro tramite. Pero la aparición de una misteriosa carta hará tambalear la versión de Leslie. 
Una copia de dicha carta se la mostrara su empleado Ong Chi Seng (Sen Yung) y la original la tiene la viuda del empleado asesinato (Gale Sondergaard). En ella, Leslie fue la que emplazó al hombre asesinado para pedirle que deje a su mujer por ella.

Una carta entra en escena

El propio Howard se lo cuenta al matrimonio. La coartada de Leslie parece estar en entredicho. De aparecer la carta como prueba durante el juicio, el jurado la sentenciaría a la horca. Para evitar un escandalo y que Leslie acabe acusada de asesinato, su propio marido se la compra a la viuda, exigiendo que sea Leslie la que le entregue el dinero (10.000 dolares). 


Leslie sale libre de toda culpa, aunque su conciencia no esta limpia y la pareja no puede quedarse en el país, que al final tantas desgracias les trajo debido a las infidelidades de Leslie y posterior asesinato y deciden mudarse para cambiar de aires. Esa noche celebran una fiesta de despedida con sus amigos.  Ella le confiesa a su propio marido, que a pesar de que lo quiere, sigue amando al hombre que había asesinado. Él, sin embargo, la perdona. 


En la última escena, Leslie sale al jardín donde, en medio de las luces y sombras, presiente la muerte. Ésta llegara mediante la daga de la señora Hammond, su rival por el amor del hombre al que Leslie asesino.Un asesinato, que llega, casualmente en una noche de luna llena, al igual que el de Hammond.


Esta magnífica obra bebe de su fuente teatral y se demuestra a cada momento con una atmósfera cargada de puro cine negro, con luces y sombras y donde la realidad es mucho más compleja de lo que parece. La actuación de Bette Davis raya la perfección, la fotografía es sublime y el claroscuro del misterio en torno a esa carta esta presente en todo momento. Una de las más grandes obras de su tiempo. La segunda participación de Davis en una película de Wyler. Uno de los grandes directores de su tiempo, también en el cine negro. 

Ficha

Dirección
William Wyler
Producción
Hal B. Wallis
Guión
Howard Koch
Obra: W. Somerset Maughan
Música
Max Steiner
Fotografía
Tony Gaudio

Otros datos

País
Estados Unidos
Año
1940
Género
Drama, Cine Negro
Duración
95’
 
Protagonistas

Actor
Personaje
Bette Davis
Leslie Crosbie
Herbert Marshall
Robert Crosbie
James Stephenson
Howard Joyce
Frieda Inescort
Dorothy Joyce
Gale Sondergaard
Señora Hammond
Bruce Lester
John Withers
 Elizabeth Earl
Adele Ainsworth
Sen Yung
Ong Chi Seng