martes, 9 de diciembre de 2014

"Moisés, Moisés"

Resulta curioso que la vida de una de las personalidades más importantes de la historia de las tres Religiones monoteístas, sea todo un misterio sólo equiparable a la del mismísimo Jesucristo. No hablo de su vida "pública", sino más bien de su vida privada (de ahí mi analogía con el Mesías). Me estoy refiriendo a Moisés del que tanto recientemente como en épocas pretéritas hemos tenido visiones sobre su figura en el cine. 


De Moisés sabemos bien poco por las escrituras. Sabemos que fue puesto en una cesta de mimbre por su padre, puesto que el Faraón ordeno acabar con los niños menores de dos años porque los hijos de Israel se estaban mutiplicando de forma alarmante por todo Egipto. Muchos han visto en este este edicto ciertas similitudes con la famosa matanza de los inocentes. Lo cierto es que la hija del Faraón sería la que recogería al niño, poniéndole el nombre de Moisés. La idea tradicional, admitida hoy en día, es que su nombre etimológicamente significa "Salvado o sacado de las aguas" (en algunos caso se refiere la palabra "engendrado"). El historiador Flavio Josefo hace referencia a dicha idea, dándola por cierta.


A partir de ahí, el misterio más absoluto hasta que mato a un hombre que estaba agrediendo a un hebreo y tiene que huir. Cecil B. DeMille en su reconocida obra, cuyo protagonista es Chartlon Heston, nos refiere la historia dandola a Moisés cierto poder, ya que como hijo de la hija del Faraón, parece probable que tuviera un rango importante dentro de la corte egipcia. Algunas teorías dicen que el propio Moisés era un fiel seguidor del "hereje" Akenaton, que intento instituir el monoteísmo en Egipto, fracasando en su intento. 
Lo cierto es que Moisés huye, se casa, tiene hijos, y tras buscar un cordero que se le había escapado, se encuentra con Dios en una zarza ardiendo que no se consumía, diciéndole que se quitara las sandalias, puesto que estaba en lugar sagrado para posteriormente decirle que liberara al pueblo de Israel del yugo egipcio. Esta es la primera vez que el propio Tras decirle que era el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, nos dice por primera vez su nombre: Yo Soy el que Soy. 


A partir de ahí tiene lugar una historia maravillosa, que nos habla de las diez plagas que sufrieron los egipcios, por negarse el Faraón a liberar al pueblo hebreo. Éstas son: 
  1. El agua se convierte en sangre.
  2. Llegada de ranas.
  3. Llegada de piojos.
  4. Llegadas de moscas.
  5. Se enferma el ganado.
  6. Ulceras y sarpullidos.
  7. Granizo.
  8. Llegada de langostas.
  9. Tinieblas.
  10. Muerte de todos los primogénitos de Egipto.
Tras morir los deja ir, pero el corazón del Faraón se endurece y los persigue, pero Dios obra su último milagro para levantar las aguas y que Israel pueda huir, pero cuando los egipcios llegan, las aguas vuelven a su cause, muriendo ahogados las huestes del Faraón.
Tres cosas sobre esta increíble historia. Resulta llamativo que Moisés, que ha formado parte de la familia real egipcia, diga que no sabría como acercarse al Faraón y decirle que libere a su pueblo. Una de las teorías dice que Moisés en su infancia tuvo un incidente que lo volvió tartamudo. En cuanto a las plagas muchos han buscado efectos naturales (no divinos) para explicar tales cosas. Lo que resulta llamativo es que tuvieran lugar en tan poco tiempo. 
 

Por último, muchos ríos de tinta han corrido para saber a que Faraón se refiere el Éxodo. No era la primera vez que se hablaba de los egipcios y del propio Faraón (un Faraón se enamoro de la esposa de Abraham, por ejemplo), pero la idea de "descubrir" al Faraón torturador es muy llamativa. La versión más habitual es decir que era Ramses II (algo que se ha dado además en muchas películas), sin embargo no esta del todo claro y puede que esta duda quede sin resolverse.
A partir de ahí, la historia bien conocida de la entrega de las Tablas de la Ley (los Diez Mandamientos), el becerro de oro, la falta de Fe del pueblo de Israel, así como la del propio Moisés, que nunca vio la Tierra Prometida. 


Es curioso como la Ley dada por Dios fue llamada con el tiempo la Ley de Moisés por los propios hebreos. Hasta el mismo Jesucristo habla de la "La Ley de Moisés". El continuo de leyes y normas de convivencia dadas por Dios a Moisés, hacen que el entonces Libertador fuera el Gran Legislador, el encargado de velar por el cumplimiento de las mismas. 
Otra cuestión nos lleva a pensar sí la tradición de que el propio Moisés escribiera los cinco primeros libros del Antiguo Testamento (Pentateuco), es verdadera o falsa. Es una idea llamativa, pero a día de hoy bastante fantasiosa y que, en caso de ser en parte cierta, y Moisés hubiera tenido algo que ver, esta claro que el hecho de que se nos relate la muerte de el mismo, quita validez a la historia.  Lo más seguro es que la historia de Moisés, idealizada o no, así como la de los patriarcas, fuera escrita posteriormente a los hechos que en ella se relata (algunos marcan la época del cautiverio de Babilonia) por la necesidad de plasmar por escrito la historia común entre Dios y el pueblo elegido.


Fantasía o no, más o menos real, más o menos ficticio. Lo cierto es que la historia de una de las figuras elementales del Judaísmo, Cristianismo e Islamismo, circula en medio del misterio histórico, aunque esta dentro de la conciencia de los creyentes de medio mundo.

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