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martes, 30 de diciembre de 2014

Clásicos Inmortales: El Apartamento

Esta es en el fondo la historia de dos almas solitarias. Y aunque piensan que tienen compañía, ambas son utilizadas por sus jefes. Una esta liada con uno de los mandamases de la empresa y la otra le cede el apartamento a dicho jefe para intentar aumentar de rango en una empresa cuadriculada en la que todos parecen iguales, excepto él. Mucha crítica social en una clásica comedia del gran Wilder. 


C.C. Baxter (Jack Lemmon) no es más que uno de los muchos contables de una poderosa compañía de seguros. O eso parece. Pero ¿Qué hace de Baxter tan especial? varios de sus jefes lo requieren de forma constante, no por motivos laborales, sino porque posee un apartamento cuya llave les presta para que acudan con sus amantes, lo que le genera una fama pésima entre el vecindario y más de un constipado, pero nada importa, puesto que esto le supone un ascenso llegando a tener despacho propio.


Ante tanto informe favorable, un día le llama el propio director, el señor Sheldrake (Fred MacMurray), pero no por motivos laborables, sino para pedirle la llave del apartamento a cambio de dos entradas para el teatro.
Baxter decide aprovecharlas para invitar a acompañarle a Fran (Shirley MacLaine), la guapa ascensorista de la que esta enamorado, pero ella, a pesar de aceptar la oferta no acude a la cita, puesto que es la mujer con la que Sheldrake va al apartamento y que espera que de una vez de este que se separe de su mujer para casarse con ella.

Baxter y la ascensorista

Convertido Baxter en el director más joven de la compañía, se celebra una gran fiesta con motivo de la Navidad, algo que aprovecha para invitar a Fran a unirse a ellos, algo que no parece ser buena idea, puesto que la señorita Olsen (Edie Adams), secretaria de Sheldrake le cuenta las diferentes aventuras de éste, entre las que se encuentra ella misma.
Baxter, muy alegre, le muestra a Fran su nuevo sombrero de ejecutivo. Por otra parte, Fran le presta su espejo para que pueda verse. Al darse cuenta de que el espejo está roto, se percata de que se éste es que hace unos días se encontró en el apartamento. Baxter se da cuenta de que Fran es la amante de su propio jefe.

Sheldrake parece no muy dispuesto a separarse de su mujer

Entristecido, Baxter se emborracha, mientras su jefe y Fran ocupan el apartamento. Al regresar a casa lleva con él a una mujer también borracha a la que conoció en el bar. Cuando entra, ve a Fran en su cama junto a un frasco de pastillas vacío. Fran salva su vida gracias al lavado de estómago que le hace un doctor vecino (Jack Kruschen).

Emborracharse para olvidar las penas

Durante ese día y el siguiente, Baxter la cuida con la ayuda de la mujer del doctor (Naomi Stevens) y juegan a las cartas para distraerse, hasta que aparece el cuñado de Fran, que propina a Baxter un fuerte puñetazo cuando ve a Fran en bata.

Baxter si que sabe usar la raqueta

Sin embargo, a pesar de los problemas, Baxter esta decidido a casarse con Fran, solucionando, de forma indirecta, todo un engorro para Sheldrake, que enfadado debido a que Fran se entero se sus otras relaciones, despide a la señorita Olsen, que, despechada, llama a la esposa de su ex-jefe y amante y la pone al día de los escarceos sentimentales de su marido, algo que hace que le pida el divorcio.


Sheldrake aprovecha su nuevo estado para volver con Fran, que ahora ve que efectivamente cumplió con su promesa de divorciarse, aunque, claro está, de una forma indirecta y por motivo de las circunstancias, no porque el quisiera.
Baxter ascenderá de nuevo a asistente de Sheldrake en agradecimiento por los servicios prestados, pero se siente triste por ello, puesto que sigue enamorado de Fran. Su jefe le volverá a pedir la llave para pasar la Noche Vieja en su apartamento, pero Baxter se niega, aún sabiendo que le va a costar muy caro.


Fran pasará la Noche Vieja con Sheldrake para descubrir que sigue igual, por lo que, enterada de lo que hizo Baxter, y tras comprender que este la ama profundamente, decide ir a su apartamento para pasar la noche juntos, jugando a las cartas.


Cuál es el precio de la dignidad parece preguntarnos Wilder cuando Baxter le entrega las llaves a Baxter. Él sabe que sí no las entrega se juega su futuro, pero ganará al Amor de su vida. Una comedia muy ácida en la que se juega con el doble juego moral de la sociedad encarnada en la película por unos jefes, que se aprovechan de su posición para con sus empleados. Inconmensurable Jack Lemmon y gran Shirley MacLaine, que en aquellos años no era una desconocida, pero que gracias a Wilder hizo su primer papel como protagonista. De hecho, el director volvería a realizar otra película con el dúo Lemmon-MacLaine dos años después: "Irma La Dulce".

Ficha

Dirección
Billy Wilder
Producción
Billy Wilder
I. A. L. Diamond
Doane Harrison
Guión
Billy Wilder
I. A. L. Diamond
Música
Adolph Deutsch
Fotografía
Joseph LaShelle
Montaje
Daniel Mandell
 
Otros datos

País
Estados Unidos
Año
1960
Género
Comedia, Drama, Romance
Duración
125’

Protagonistas

Actor
Personaje
Jack Lemmon
C. C. Baxter
Shirley MacLaine
Fran Kubelik
Fred MacMurray
Jeff D. Sheldrake
Ray Walston
Joe Dobisch
Jack Kruschen
Doctor Dreyfuss
Edie Adams
Señorita Olsen
Naomi Stevens
Señora Dreyfuss
 
Premios
Oscar

Categoría
Persona
Oscar a la Mejor Película
-
Oscar al Mejor Director
Billy Wilder
Oscar al Mejor Guión Original
Billy Wilder
I. A. L. Diamond
Oscar a la Mejor Dirección Artística (Blanco y Negro)
Joseph LaShelle
Oscar al Mejor Montaje
Alexander Trauner
Edward G. Boyle

Globos de Oro

Categoría
Persona
Globo de Oro a la Mejor Película (Comedia)
-
Globo de Oro a la Mejor Actor Principal
Jack Lemmon
Globo de Oro a la Mejor Actriz Principal
Shirley MacLaine

BAFTA

Categoría
Persona
BAFTA a la Mejor Película
-

Festival de Venecia

Categoría
Persona
Copa Volpi-Mejor Actriz
Shirley MacLaine