lunes, 20 de octubre de 2014

Los Emperadores romanos

Antes que nada, hay que aclarar que Roma no siempre fue un Imperio. Es más, en la actualidad muchos se preguntan como un "pueblito" a orillas del Tiber, pudo convertirse en uno de los más grandes Imperios de la historia. Cabe decir que Roma comenzó siendo una Monarquía en la que se entremezclan relatos mitológicos, inventados (con interés por supuesto) y realidad. De hecho la lista de los reyes comienza en Rómulo, uno de los hermanos gemelos que fundo Roma y que fue amamantado por una loba. 


Posteriormente, llego la República, que tras varios vaivenes, acabo con la dictadura de Cayo Julio César, uno de los grandes estrategas de la historia. Muchos afirman que César sin querer fue el que fundo lo que sería el posterior Imperio Romano. 

Cayo Julio César

El caso es que, tras su asesinato por parte de unos Senadores (entre los que se encontraba su hijo Bruto) que querían volver al sistema anterior, se proclamaría por parte del Senado como Emperador o Pontifex Maximus a Cayo Julio César Augusto, sobrino-nieto de César. De hecho, a partir de ese momento, por mediación del propio Augusto, todos los Emperadores recibirían el título honorífico de "César". Lo que sí podemos decir es que los descendientes de Cayo Julio César serían los que detentarian el poder, siendo la primera la dinastía Julio-Claudia la primera en gobernar. 

Incendio de Roma por parte de Nerón

Como Pontifex Maximus, el César era la cabeza religiosa del Imperio, correspondiéndole la presidencia de las ceremonias religiosas, la consagración de los templos, el control del calendario romano , el nombramiento de las vírgenes vestales y de los flamen (sacerdotes), el liderazgo del Collegium Pontificum (dirección colegiada de los asuntos religiosos) y la interpretación de los dogmas de la religión romana. Por otra parte, Augusto se daría a si mismo cobertura legal para detentar un poder absoluto, llegando a abrir sesiones en el Senado, enviando a sus tropas a la guerra y teniendo una gran influencia sobre la vida romana.


Los Emperadores más destacados para bien o para mal son conocidos por casi todos: Augusto, Tiberio, Calígula, Claudio, Nerón, Adriano, Trajano o Marco Aurelio se encuentran entre los que detentaron un poder absoluto, que, como todos los Imperios, llego a la cúspide, pero que tarde o temprano bajo irremediablemente, primero con la división del Imperio entre Occidente y Oriente, la llegada del Cristianismo, admitido como Religión Oficial por Constantino, el avance bárbaro y la inclusión de mercenarios en las legiones romanas. Pero esa, es otra historia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario