viernes, 4 de julio de 2014

Fascismo y comunismo ¿iguales o diferentes?

Puede que muchos aseguren que la pregunta qué me hago en la entrada de este post es llamativa en tanto en cuanto ambos conceptos a los que me refiero son comúnmente interpretados de forma distinta o diversa. Primero hay que alejarse de todo prejuicio frente a cualquiera de estos términos y segundo fijarnos en la historia.


El primer concepto a tener en cuenta es el de comunismo. Todo el mundo sabe cuando habla de comunismo que este termino viene del Siglo XIX cuando Engels y Marx en su famosa obra "El Capitál" ya teorizaron sobre la posibilidad de una distribución equitativa de la riqueza. Sin embargo, hay radica la diferencia entre la teoría comunista y lo que predica a nivel político. Marx nunca se imagino que fuera una serie de personajes procedentes de Rusia los que abrieran las puertas a la entrada del comunismo en la sociedad.


El comunismo político, aunque resulte paradójico, predica el reparto equitativo de la miseria. Todo pertenece al Estado y, por ende, a sus clases dirigentes, que más de una vez se han aprovechado de la población a la que dicen defender. En el comunismo, tanto teórico como político, por lo tanto, no existe la propiedad privada. Peor que éste, es el comunismo libertario conocido como anarquismo, que predica no sólo la falta de propiedad privada, sino la de leyes que coarten cualquier tipo de libertad. Por lo tanto, no creen en el Estado como tal. Bien conocido son los atentados anarquistas producidos en media Europa a diversos dirigentes importantes. Concretamente en España padecimos los asesinatos de Cánovas del Castillo y Canalejas.

El asesino Stalin

El fascismo, por contra, aunque resulte llamativo, nació del mismo comunismo. O mejor dicho: el dirigente que dio pie al fascismo en su juventud era comunista. Les estoy hablando de Benito Mussolini. Por contra, el fascismo creía en el Estado Corporativista, respetando la propiedad privada, aunque toda propiedad que hubiera en el Estado era del Estado. El fascismo surgió desde un caracter revanchista, tras la Gran Guerra Europea que se cebo con las naciones perdedoras como Alemania. Mussolini, cuyo carácter era propio de un ser que se cree por encima del bien y el mal, era todo un admirador del antiguo Imperio Romano y para ello inicio su marcha sobre Roma en lo que sería todo un golpe de Estado. Como prueba de su poder, todos y cada uno de los miembros del partido fascista saludaban con el brazo extendido como lo hacían los soldados del Imperio Romano. Por su contra, el nazismo fue una radicalización aún más grande del propio fascismo, que tenía su mente especialmente puesta en sus políticas raciales, en concreto para con el pueblo judío al que Hitler despreciaba. 

Hitler y Mussolini, duo de criminales

Sin embargo, a diferencia del partido comunista, no hubo un partido vertebrador de todas esas corrientes nacionalistas propias del fascismo. De ahí que, sin contar a los títeres que puso Hitler, surgieran dictaduras como la española a la que se llamo franquismo por su dictador Francisco Franco, pero que difería en muchas cosas con el fascismo tradicional. En primer lugar, el partido equivalente al partido fascista, la falange no fue "dirigida" por Franco, sino por su fundador José Antonio Primo de Rivera hasta su fusilamiento en plena guerra civil. De hecho, tal partido no tuvo la influencia de, por ejemplo, el partido nazi en Alemania. Por otra parte, dicho régimen surgió de una guerra. Por último, destacar el fuerte sentimiento católico que existía durante el franquismo a diferencia del fascismo tradicional que, puede que por reminiscencias del comunismo, despreciaba a la Iglesia.
El fascismo cayó en gran parte tras la II Guerra Mundial y el comunismo cayo bajo el peso de la economía global hasta el punto de que sólo quedan reductos en América Latina, siendo la Cuba Castrista el "heredero" de aquella miserable época, y China, aunque sólo a nivel político, puesto que a nivel económico destaca por ser un país capitalista.
Lo que si esta claro es que con sus diferencias y sus analogías, tanto el fascismo como el comunismo son la mayor asquerosidad perpetrada por el ser humano durante el Siglo XX. Algo que esperemos que desaparezca de la faz de la tierra. Y dicho ésto, no hace falta ser de derechas, ni de izquierdas para decir que tanto uno como otro son basura. Depende del sentido común.
PD: por cierto, quien diga que es Demócrata y defienda algunos de estos regímenes, es un mentiroso.

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