Páginas

sábado, 31 de mayo de 2014

La maravilla de los Salmos

El Libro de los Salmos son una serie de composiciones poéticas encargadas de glorificar a Dios. Los pueblos prodecentes del desierto y las estepas, tenían una tradición poética muy grande. Así antes de los hebreos los sumerios, asirios y babilonios tenían una cantidad ingente de composiciones poéticas destinadas a glorificar a sus Dioses o recordar sus propias leyendas.


Tradicionalmente se cree que los salmos (en hebrero significa "Alabanza") fueron compuestos por el Rey David y como todos las composiciones poéticas de ese tiempo, estaban destinadas a ser cantadas. La tradición puede derivar del hecho de que David tocaba el arpa en la Corte de su antecesor el Rey Saúl. 
Independientemente de eso, los Salmos son una composición maravillosa, que refleja la capacidad artística de aquel que los compuso. 
Los Salmos pueden dividirse en:
  • Los Himnos. Encargados de glorificar a Dios, haciendo una invitación a la alabanza ofreciéndose desarrollo los motivos por los que Dios ha de ser glorificado incluyendo largos relatos de sus hazañas a través de la historia.
  • Suplicas. En ella se pone de relieve el ruego personal y colectivo, buscando la misericordia del Señor.
  • Acción de Gracias. Dar gracias al Señor, ofreciendo muchas veces los motivos para dar gracias, una formula muy parecida a la de los himnos.
  • Reales. Nos muestran una realidad histórica, hablándonos sobre el rey de Israel y la realeza divina.
  • Mesianicos. Estos salmos fueron muy populares en épocas proféticas, ya que muchas intepretaciones de esa época y posteriores quieren ver la venida de un Mesías. 
  • De Sión. Cantan las glorias de Sión, himnos de forma clásica pero a partir de un tema único, relatandonos la presencia de Dios en medio del pueblo.
  • Didácticos y de Sabiduría. Destinadas a la enseñanza al pueblo de Israel de forma didáctica. 
Puede consultar todos los Salmos en: Libro de los Salmos-Wikiquote

Clásicos Inmortales: Recuerda

Gran obra de los años 40, cortesia del gran Alfred Hitchock, que demuestra una vez más su capacidad de análisis de las motivaciones de cada personaje. Recuerda es una de aquellas películas que ejemplifican lo que significo Hitchcock para el séptimo arte.


El director de un sanatorio, el doctor Murchison (Leo G. Carroll), va a ser sustituido por un famoso medico llamado Anthony Edwards. En el centro hay una joven doctora, Constance Petersen (Ingrid Bergman), que parece estar demasiado inmersa en su trabajo. Sin embargo, al igual que muchos en el sanatorio, siente interes por conocer al doctor Edwards, que ha escrito varios libros de referencia en el campo de la psiquiatria. 


Edwards llega por la mañana, aunque sera a la hora de la comida cuando el nuevo director (Gregory Peck) y la doctora se ven la primera vez, pareciendo surgir el flechazo. En la mesa la doctora hace unas rayas sobre el mantel blanco de la mesa para explicarle algo a Anthony pero éste lo quita disimuladamente ya que parece que le causa algo, algo que llama la atención de la joven. 

Lineas en el mantel

Más tarde el Dr. Edwards invita a la doctora a merendar. Durante esos días, la doctora ve al nuevo director como alguien fascinante, pero también con actuaciones un poco extrañas, siendo llamativo que su firma no se parezca a la que se supone es la del propio doctor Edwards. 
Varias situaciones llevan a pensar o que Edwards esta loco o no es la persona que dice ser. El hecho de que sea incapaz de operar y su posterior desmayo, hace que el propio Edwards comience a dudar de su propia identidad. Tras despertarse, Edwards recuerda y da a entender que no es el verdadero Anthony Edwards y cree que lo ha matado. Sin embargo, la doctora le dice que eso no es verdad y que lo que sufre es complejo de culpabilidad y amnesia, pero éste se va por la noche dejándole una nota. 


Por la mañana, los doctores del sanatorio descubren que no es el autentico doctor Edwards y llaman a la policía, pero descubren que el impostor ya se ha ido. La doctora Petersen sabe que se ha ido al hotel Empire State y va en su busca. Allí lo encuentra y ve que tienen una quemadura en la mano y, por lo que deduce J.B. (las iniciales del amnésico) sabe que es un medico. La foto de la doctora ya había salido en los periódicos debido a que puede servir de ayuda al falso doctor Edwards, por lo que escapan del hotel y van a la estación de tren. En la estación, el amnésico recuerda que tenía que ir a Roma o estuvo allí, entonces deciden ir a Roma de Georgia, a la casa del profesor (Michael Checkhov) de la doctora. 


Durante el trayecto, J.B. recuerda de que estaba en un avión de combate, pero los enemigos les descubrieron y les atacaron. A través de ésto la doctora deduce que es medico de combate. Cuando llegan ala casa del profesor Alexander Brulov, éste ya se había enterado de que Edwards había muerto y que estaban buscando al impostor, por lo que la Doctora le dice que están de viaje de novio. El profesor le pide que se queden durante unos días. En la habitación, J.B. ve la colcha blanca con rayas negras y se queda un poco paralizado. Ante esa situación, la doctora le obliga a recordar , pero debido al esfuerzo, se desmaya.


Al día siguiente, la doctora. Petersen encuentra a J.B. dormido en el sofá, pues el profesor Brulov le había puesto bromuro en el vaso de leche que le había dado la noche anterior, ya que debido a sus extrañas actuaciones había deducido que el joven padecía amnesia. Tras despertar, J. B. les cuenta su extraño sueño: estaba en una sala de juegos en donde había cortinas con ojos y un señor que los cortaba por la mitad, una chica ligera de ropa que iba de mesa en mesa besando a cada persona. Él se encontraba jugando, con cartas blancas, con un señor barbudo, éste le gana con un siete de copas, pero de repente viene el dueño de la sala y le dice que ha hecho trampa y que le iba a matar. Luego el señor barbudo se caía por un tejado y se veía al dueño tras la chimenea tirando una rueda, mientras él era perseguido por las alas de un ángel.

Comenzando a relatar su sueño

Tras terminar de contar su extraño sueño, J.B. vio la nieve con las rayas de esquí que había tras la ventana y se asusto, a partir de esto el profesor Brulov y la doctora deducen que el lugar del crimen fue una montaña de esquí, el tejado que aparecía en el sueño era un precipicio, y por las alas del ángel, era el valle del ángel Gabriel. Tras descubrir ésto, J. B. y la doctora deciden ir hacía el supuesto lugar del crimen.
Llegan al valle del ángel Gabriel y se ponen a esquiar. Es entonces, cuando iban a caer por un precipicio, J.B. recuerda que su nombre era John Ballantyne y que cuando era pequeño, mató accidentalmente a su hermano pequeño, y recordó que el verdadero Edwards había caído por un precipicio cuando esquiaban juntos y por el complejo de culpabilidad, creyó que él lo había matado. 


Tras esto recupera toda su memoria, pero llegan los policías y les dicen que han encontrado el cuerpo del doctor Edwards al que habían disparado por la espalda Ballantyne es detenido. La doctora tuvo que volver a su trabajo, en el sanatorio, donde el antiguo director le hace un comentario que la inquieta. Es así cuando cuando comprende todo lo sucedido.


La doctora va al despacho del director Murchison y le pide que analice el sueño de Ballayntine. y le cuenta toda la realidad: Edwards y Ballaynte. estaban en el club 21, ya que Ballantyne. por la quemadura, pidió a Edwards que le curase y se hicieron amigos, entonces llega el propio Murchison a discutir con Edwards, porque éste iba a ocupar su puesto de director. Tras ésto, Murchison escucha a Ballantyne y Edwards diciendo que iban a esquiar al valle del ángel Gabriel, por lo que les siguen, y mientras están esquiando, le dispara con la pistola. Al verse descubierto, Murchison saca la pistola y quiere matar a la doctora, pero su complejo de culpabilidad es tan grande que al final no la dispara y se suicida. Finalmente, la doctora y John Ballantyne se casan.


Película muy del estilo del propio Hitchock donde los personajes no son lo que parecen y la motivación del malo permanecen escondidas hasta el final. Mención aparte la gran actuación de Ingrid Bergman, la musa del gran Alfred aquellos años, y Gregory Peck, sublimes durante todo el metraje. A destacar que las escenas del sueño fueron contribución del pintor español Salvador Dali.

Ficha

Dirección
Alfred Hitchcock
Producción
David O. Selznick
Guión
Ben Hecht
Música
Miklós Rózsa
Fotografía
George Barnes

Otros datos

País
Estados Unidos
Año
1945
Género
Suspense
Duración
111’
 
Protagonistas

Actor
Personaje
Ingrid Bergman
Doctora Constance Petersen
Gregory Peck
John Ballantyne
Michael Chekhov
Doctor Alexander Brulov
Leo G. Carroll
Doctor Murchison
Rhonda Fleming
Mary Carmichael
John Emery
Doctor Fleurot
Norman Lloyd
Señor Garmes

Premios
Oscar

Categoría
Persona
Oscar a la Mejor Música
Miklós Rózsa

El sueño