domingo, 30 de junio de 2013

Genios de la Literatura: Rudyard Kipling

Uno de los primeros Premios Nobel de Literatura, Kipling representa la originalidad y la defensa del Imperio Inglés en el territorio que le vio nacer, la India, donde tienen lugar muchas de sus obras.



Joseph Rudyard Kipling nació el 30 de Diciembre de 1865, en Bombay, La India, la cual pertenecía al Imperio Británico. Su padre era oficial del ejército, además de ser Profesor de arte e ilustrador. Como curiosidad, cabe destacar que sus padres se conocieron en el lago Rudyard en Staffordshire, Inglaterra, lugar que les gusto tanto que así decidieron llamar a su primogénito.
Cuando Rudyard contaba con 6 años, su padre lo envió a él y a su hermana menor al hogar social conocido como Lorne Lodge en Inglaterra, con el objetivo de que se educaran allí durante los siguientes 6 años. 
A pesar de tener parientes cerca, el hecho de no poder ver a sus padres, lo llenaba de infinita tristeza por lo que, según cuenta en su autobiografía, esa etapa la recuerda como triste.
Su madre volvería de La India, llevandose a los dos hijos consigo. En 1878, ingresa al United Service College, en Devonshire, creada esencialmente para educar a los hijos de aquellos oficiales con pocas posibilidades económicas. Allí, Rudyard conociería a Florencia Garrard, de la cual se enamoró; y de ese primer amor se inspiraría para crear al personaje de Maisie en su primera novela, "La luz que se apaga". Dado su poco nivel economico, su padre le consiguió un empleo en Lahore, Pakistán, donde era el Director de la Colección Nacional de Arte de Lahore y Guardia del Museo de Lahore. Kipling llegaría a ser asistente editor de un pequeño periódico local, "La Gaceta Civil y Militar". Tras finalizar esa étapa de su vida, se dirigió hacia La India el 2 de Septiembre de 1882, llegando a Bombay el 20 de Octubre del mismo año.
Su trabajo para "La Gaceta Civil y Militar" en Lahore era abrumador, aunque Kipling siempre lo considero como "su primer amante y amor verdadero". De ahí viene su interés por la palabra escrita, lo que le llevaría a escribir sus posteriores obras. El hecho de que solicitaran a Rudyard escribir pequeños cuentos en el periódico motivaba aún más si cabe su germen creativo. El verano de 1883, Kipling visitó Simla (actual Shimla) de la cual se quedo literalmente prendado. De esa zona, se inspiraría para escribir muchas de sus historias el periódico.

 
Tras volver a Lahore, unas treinta y nueve historias aparecieron en el diario entre Noviembre de 1886 y el Junio de 1887. La gran mayoría serían incluidas en "Cuentos de las colinas", la primera colección en prosa de Kipling, publicada en Calcuta en enero de 1888, un mes después de que cumpliera los 22 años. Las historias tenían un notable éxito y la labor creativa de su autor era muy alabada. En Noviembre de 1887, se fue a un periódico hermano de "La Gaceta Civil y Militar", pero que tenía más repercusión social: "El Pionero", en Allahabad, en las Provincias Unidas. Pero eso no detuvo la capacidad creativa de Kipling, creando nuevas historias como "Tres soldados", "La historia de Gadsbys", "En blanco y negro" y un largo etcetera.
Sin embargo, debido a un conflicto laboral, lo relevaron de su puesto de trabajo. Kipling compuso sus historias en un volumen "Los Cuentos de las Colinas" y gran parte de las ventas registradas y su indemnización por despido lo aprovecho para viajar a sitios tan distantes como Estados Unidos o Japón.
Inició su viaje por América en San Francisco, luego fue al norte de Portland, Oregón, también estuvo en Seattle, Washington; luego viajó a Canadá, visitando Victoria y Vancouver, volvió posteriormente a Estados Unidos, visitando el Parque Nacional de Yellowstone; bajó a Salt Lake City, luego hacia el este a Omaha, Nebraska y Chicago, Illinois; después se quedó en Indian Village, en el río Monongahela; y finalmente fue a Elmira, en Nueva York, donde conoció al conocido escritor estadounidense Mark Twain. 

 
En su vuelta a Inglaterra, y por lo tanto al mundo literario inglés, escribió su primera novela "La luz que se apaga" y posteriormente emprendió viajes tanto a Sudáfrica como Australia. Pero la desgracia le llegaría a su vida cuando uno de sus mejores amigos Wollcott Balestier falleció a causa de unas fiebres tifoideas. Kipling que estaba pasando en La India la Navidad con su familia, decidió volver a Londres para despedirse de su difunto amigo. En 1892, se casaría con Carrie, hermana de su difunto amigo, en Londres. La pareja de casados realizaría una larga luna de miel que tenía como colofon Japón, pero su banco había quebrado por lo que tuvieron que regresar a Vermont, Estados Unidos (pues ya habían estado allí), donde estaba gran parte de la familia de ella. En Vermont, alquilarían una pequeña casa de campo. En ese tiempo, su mujer ya estaba embarazada y sería precisamente allí donde daría a luz a su primera hija, Josephine. 
Durante ese periodo en Vermont, escribió "Los Libros de la Selva" donde podemos ver las aventuras del cachorro humano Mowgli, junto a la pantera Bagheera y al sabio oso Baloo, que trata de escapar de las garras del tigre Shere Kan, causante del ataque a aldea de sus padres. Nace la segunda hija de la pareja, en 1896, Elsie.

Portada de "El Libro de la Selva"

Ese mismo año, tras unos conflictos de tierras con el hermano de su mujer, regresa a Inglaterra, donde era un escritor muy popular. En ese tiempo comenzó a trabajar en el poema, "Recessional", en 1897, y su obra "La carga del hombre blanco",  la cual generaría muchas críticas crearía debido a que fue considerada propaganda a favor del imperialismo y del Imperio Británico. Al año siguiente, la familia se trasladó a Rottingdean, Sussex, donde nació su primer hijo varón, John.
A principios de 1898, él y su familia viajarían a Sudáfrica con la intención de pasar sus vacaciones de invierno. Kipling era un autor muy conocido y el hecho de que estuviese a favor del imperialismo inglés propició que los políticos y caciques de la zona lo recibieran con gran alegría. Posteriormente, volvería a Inglaterra, donde realizaría diferentes poemas en apoyo de la causa británica en la guerra de los Bóer. 
En 1899, él y su hija Josephine contraerían pulmonía, muriendo su primogénita ese mismo año. 

 
Es de destacar que Rudyard rechazase todas y cada unas de las condecoraciones que quisieron darle. No quiso ser Caballero del Imperio Británico, ni la Orden al Merito. Pero si que aceptó el Premio Nobel de Literatura. Era el primer escritor británico que recibía este galardón creado en 1901. La motivación para que le dieran este Premio era: "En consideración de su poder de observación, originalidad de imaginación, virilidad de ideas y un talento extraordinario para la narración que caracterizan las creaciones de este autor famoso a nivel mundial". El Premio concedido en 1907 era un Premio a su prolífica y meteórica carrera (hasta la fecha es el más joven en recibir este galardón), aunque no fue bien visto, curiosamente, por muchos de sus paisanos, probablemente por ser un claro defensor del imperialismo.
Unos años después estalló la Gran Guerra Europea y su hijo John como tantos otros tuvo que alistarse. Fallecería en el frente, lo que sumió a Kipling en una profunda tristeza, dado que ya había enterrado a dos de sus tres hijos. 
En 1917, se une a la War Graves Commission, comisión establecida ese mismo año, que se encargaba de tramitar la llegada de cadáveres de los combatientes, de enterrarlos con todos los honores y de mantener las tumbas en lo sucesivo. En esta labor conoce personalmente y se hace muy amigo del Rey, Jorge V. Ese año publica "Una diversidad de criaturas", una colección de historias escritas antes del inicio de la guerra y dos historias del año 1915; una de ellas es "Mary Postgate", la que muchos dicen que es uno de sus mejores cuentos.

 
Durante los años 20, publica diversos cuentos, muchos relacionados con la guerra que acababa de terminar y que tanto le había destrozado con la muerte de su hijo. Durante esa época, Kipling desarrollo úlcera gástrica que lo fue destrozando por dentro (el hecho de que su hijo muriera no ayudó precisamente). Al final acabaría muriendo de una hemorragía interna, el 18 de Enero de 1936. Fallecía aquel que nos supo contar la vida colonial, en definitiva, su época, tal y como la vivió. El autor que nunca aceptó ningún Honor alejado de su mundo la literatura, de ahí que si aceptara el Nobel de Literatura, un Premio que lo encumbre a la Gloria de las Artes y las Letras. 
Su vida y obra se pueden consultar en: Rudyard Kipling - Wikipedia

El día en que Maracana enmudeció

Era el día 16 de Julio de 1950. Ese día se jugaba el partido final de liguilla. Aquel que confirmaría a Brasil como campeona o a Uruguay como la sorpresa. Brasil tenía un punto de ventaja sobre los charruas por lo que un empate le bastaba. Las dos goleadas a Suecia y a España por 7-1 y 6-1 respectivamente le habían dado alas a los cariocas que veían como una utopía que alguién les quitase "su" torneo.

 
El ambiente triunfalista era un hecho. En Rio de Janerio no se hablaba de otra cosa. Los diarios de Brasil ya tenían sus portadas, siendo que el "Diario de Río" ponía en su portada "O Brasil vencerá - A Copa será nossa", mientras que "O Mundo" colocaba en su portada "Brasil Campeão Mundial de Futebol 1950"; las carrozas estaban preparadas en Río de Janeiro para encabezar el carnaval de los festejos y ya se habían vendido más de 500.000 camisetas con la inscripción de: “Brasil Campeão 1950”, el estadio Maracaná  se encontraba decorado con pancartas que decían “Homenaje a los Campeones del Mundo”. Además las autoridades brasileñas habían acuñado monedas conmemorativas con los nombres de los futbolistas locales. Había una banda de músicos presente en el estadio con instrucciones de interpretar el himno del ganador al final del partido, la confianza llegaba al extremo de no entregar a la banda una partitura del Himno uruguayo, también los músicos habían sido preparados para tocar una marcha triunfal titulada "Brasil Campeão" compuesta expresamente para esta ocasión.

Saludo entre capitanes

El Presidente de la FIFA, Jules Rimet, llevaba un discurso felicitando a los campeones brasileños, dado que, incluso a el, le parecía impensable que pudiera darse otro resultado. 

Formación brasileña

Los jugadores uruguayos eran consientes del ambiente en contra que se iban a encontrar, con un Maracana abarrotado. La victoria era impensable.El equipo charrua contaba con la calidad de jugadores como el portero Maspoli, Ghiggia, Andrade o el poderoso atacante Schiaffino, el cual años después militaría en el Milan, siendo uno de sus jugadores más destacados. Estaban capitaneados por el gran Obdulio Varela, alma mater se ese equipo.
Dada la superioridad brasileña, el entrenador uruguayo, Juan López Fontana, les dijo a sus jugadores que jugaran defensivamente. El objetivo: evitar un saco de goles. Cuando el entrenador se marchó, Obdulio Varela  se levantó y dijo a sus compañeros: "Juancito es un buen hombre, pero ahora se equivoca. Si jugamos para defendernos, nos sucederá lo mismo que a Suecia o España" y les animo diciendo: "Muchachos, los de afuera son de palo, que comience la función". 
El publico con la llegada de las dos escuadras comenzó a animar más fuerte que antes. El ambiente festivo de las gradas pretendían amilanar a los uruguayos. El partido comenzó como siempre con un Brasil atacante, presionando a la defensa uruguaya, con mucha fuerza e ímpetu. Maspoli con sus grandes intervenciones se erigió como uno de los protagonistas en el inicio del encuentro. El empuje brasileño fue una constante, durante la primera parte, pero continuaba el 0 a 0, que daba la victoria a los cariocas.
En el minuto 2 de la segunda parte, un balón en profundidad le llega a Friaça, anotando el primero, ante la mirada de Maspoli que no pudo hacer nada. La celebración en las gradas fue enorme. Ahora era imposible que se les escapara el título. Obdulio Varela comenzo a protestar a un "supuesto" fuera de juego, el cual era inexistente. El plan de Varela era parar la euforia brasileña y que fruto de ésta su equipo no se llevara un "saco" de goles.

El primer gol charrua, obra de Schiaffino

Tras bajar la presión del público y de los equipos, se reanuda el juego, y en el minuto 21, Schiaffino aprovecha un centro para igualar el marcador. La cosa seguía sin estar clara y un aparente nerviosismo empezó a dejarse ver en la cara del publico brasileño. Hasta que tras algunos ataques infructuosos de las dos escuadras, llegó el minuto 79. Un pase de Varela, es recogido por Ghiggia, el cual realiza una pared con Pérez, y gana en velocidad al jugador carioca y anota ante el sobresalto del público. 

El gol de Ghiggia que enmudeció Maracana

El gol de Ghiggia enmudecio a un estadio de Maracano, uno de los más grandes del mundo. Ese gol dejaba sin título a Brasil. Los balones colgados al área uruguaya no revirtieron la situación y Uruguay, para sorpresa de todos, se proclamaba campeona. 

Varela recoge la Copa

Para la afición carioca era una completa tragedia, una derrota nacional. Los preparativos de la celebración, evidentemente, se cancelaron y Varelan recogió el título ante el llanto de Brasil y la alegría de Uruguay. Tras ganar la Copa, el capitán uruguayo comento:
"Yo había jugado un millón de partidos en todas partes, en canchas sin tejidos, sin alambradas, a merced del público, y siempre había salido sanito. ¡Cómo me iba a achicar ese día en Maracaná, que tenía todas las seguridades!"
La anécdota del día fue que el Presidente de la FIFA, cuando el encuentro estaba 1 a 1, fue a ensayar a los vestuarios el discurso (en portugués) que leería, tras la victoria "segura" de Brasil. Cuando llegó al palco, ya había terminado el partido y vio soprendido como los uruguayos estaban alegres en medio de unos brasileños llorozos. 

La alegría uruguaya

El título era uruguayo y así lo contó el propio Rimet:
“...Todo estaba previsto, excepto el triunfo de Uruguay. Al término del partido yo debía entregar la copa al capitán del equipo campeón. Una vistosa guardia de honor se formaría desde el túnel hasta el centro del campo de juego, donde estaría esperándome el capitán del equipo vencedor (naturalmente Brasil). Preparé mi discurso y me fui a los vestuarios pocos minutos antes de finalizar el partido (estaban empatando 1 a 1 y el empate clasificaba campeón al equipo local). Pero cuando caminaba por los pasillos se interrumpió el griterío infernal. A la salida del túnel, un silencio desolador dominaba el estadio. Ni guardia de honor, ni himno nacional, ni discurso, ni entrega solemne. Me encontré solo, con la copa en mis brazos y sin saber qué hacer. En el tumulto terminé por descubrir al capitán uruguayo, Obdulio Varela, y casi a escondidas le entregué la estatuilla de oro, estrechándole la mano y me retiré sin poder decirle una sola palabra de felicitación para su equipo... ”
Ese día Brasil jugó por última vez de blanco, cambiandose al color actual. Unos Años después Alcides Ghiggia, alias "el hombre que hizo llorar a Brasil", de visita en Brasil pronunció una frase que refleja la repercusión del desastre en Maracana tanto para Brasil como para el fútbol mundial: "Solo tres personas fuimos capaces de silenciar el Maracaná; el Papa Juan Pablo II, Frank Sinatra y yo". Unos años mas tarde, , Obdulio Varela, se sincero y dijo: "La verdad es que si ese partido lo jugábamos otras 99 veces, ¡Las perdíamos todas!". 
Pero sólo la victoria cuenta una vez y el 16 de Julio de 1950, Brasil vio como Uruguay ganaba un título que ya consideraban suyo.

El Maracanazo

Hediondez nacionalista

Así podría calificarse el concierto de ayer en el Camp Nou (el campo del Barcelona, recordemos) donde se pedía la consulta soberanista independentista. Los allí presentes, no son los organizadores, sino los que fueron, son unos traidores a la unica nación existente que es España. Unos traidores no solamente de España, sino a aquellos ciudadanos que verdaderamente están sufriendo y necesitan una ayuda (por lo menos que alguien les tienda la mano) para salir adelante en medio de esta devastadora crísis. Aquellos que organizaron el aquelarre prefieren que su pueblo se muera de hambre con tal de estar en el poder y con ese mensaje concurrir a unas y otras elecciones.

 
Pero igual de repugnante me parece que los españoles, los que se suponen tienen que defender la bandera y el himno de este gran país, no hagan nada, se queden impasibles ante unos nacionalistas que promueven sus mentiras y su putrefacto mensaje por cadenas de televisión y radio.
Decía Edmun Burke, escritor y pensador irlandés que "lo único que necesita el mal para triunfar es que los hombres buenos no hagan nada". Pues los que deberían parar esta ola corrupta de nacionalismo porque se supone son españoles y sienten al país, no están haciendo nada, bien por un mensaje ambiguo (véase el PSOE), bien por omisión (como el PP). Los españoles tenemos que sublevarnos contra aquellos que pretenden dinamitar la ÚNICA nación existente que es España, sin miramientos porque el nacionalismo representa el horror, la tiranía y las mentiras que buscan sojuzgar a un pueblo (acuerdense del régimen nazi). Los que amamos la libertad, amamos a España. No como esos traidores que son capaces de gastarse el dinero en un concierto absurdo (como son ellos) en lugar de en cosas importantes como la educación o la sanidad.
El pueblo catalán, como parte del pueblo español, tiene que darse cuenta  de que aquellos que hablan del "España nos roba" los intentan engañar con sucios artificios. Por cierto, ¿Qué casualidad que el Presidente de la Generalidad Catalana, Arturo Mas, no fuera al "concierto" por que una hija se casaba ese día?

sábado, 29 de junio de 2013

Clásicos Inmortales: Psicosis

Película donde se mezcla el terror con el suspense,dirigida por un maestro en estas lides, Alfred Hitchcock, la cual esta basada en la obra homonima de Robert Bloch, al parecer inspirada en una serie de asesinatos ocurridos en Wisconsin.


En la película se nos presenta a Marion Crane (Janet Leigh), una joven secretaría, que decide huir con 40.000 dolares en lugar de ingresarlos en el banco. Es interesante ver la manía persecutoría de Marion cuando esta conduciendo el coche, debido a que cree que la están siguiendo por el robo. Durante el trayecto, Marion decide cambiar de coche y así despistar a cualquier perseguidor.


Después de conducir durante horas, decide parar en un Motel regentado por un jovén tímido, Norman Bates (Anthony Perkins), que aparentemente vive con su madre.

Marion se registra en el Motel

La chica tras entablar una conversasión con el extraño chico, decide que mañana mismo va a entregar el dinero robado, pero es asesinada en la ducha, susupuestamente por la madre de Norman. Norman decide esconder el cuerpo en el maletero del coche, así como el periodico que esconde el dinero robado por Marion (algo desconocido por el propio Norman). Posteriormente hunde el vehículo en un pantano cercano. Mientras se abre una investigación para esclarecer el robo y saber donde se encuentra ahora mismo la secretaría. Lila Crane (Vera Miles) y Sam Loomis (John Gavin), hermana y novio de la scretaría respectivamente, intentaran resolver el caso. Entoncés entra en acción un investigador privado
llamado Arbogast (Martin Balsam, el cual busca con ahínco a la ladrona que se ha llevado 40.000 dolares. Sus pesquisas lo llevan al motel de Norman, el cual de dice que no ha visto nunca a la joven desaparecida. El investigador, mientras esta estudiando la casa, se ve asaltado por la madre de Norman, siendo asesinado por ésta.
El novio y hermana de la "huída", ante la desaparición del investigador, deciden mirar por la zona haber si alguién sabe algo de Marion. Sam va a la casa de Norman donde parece haber una señora observandolo, pero a pesar de estar llamando, la señora no puede o no quiere abrir la puerta. 

 
Sam sugiere a Lila el ir a ver al sheriff Al Chambers (John McIntire) para que informe de la desaparición del detective. Chambers y su esposa Eliza (Lurene Tuttle) escuchan la historia de Sam y Lila. En un instante llaman por teléfono al motel de Norman y él les dice que el detective había estado allí, pero que se había ido.
Cuando Lila pregunta sobre la madre de Norman, le dicen que había muerto y que fue enterrada en el cementerio de Greenlawn hace diez años, después de haber envenenado a su amante y suicidarse. Sam y Lila insisten en que hay una mujer ahí, y que Arbogast les dijo que Norman le había prohibido ver a su madre porque estaba muy  enferma. Debido al cerco creado, Norman decide esconder a su madre en la bodega, ante las protestas de esta 

Sam y Lila

Mientras estan buscando por la casa de Norman, Lila baja las escaleras cuando se da cuenta de que Norman se acerca hacia la puerta principal de la casa. Ella corre hacia la bodega para ocultarse de Norman, y se dirige a una habitación oculta. Comienza a caminar por una sala y cerca de allí encuentra a una mujer sentada de espaldas. Ella la llama "Señora Bates", pero no responde. Lila se acerca y pone su mano en su hombro; la silla gira y Lila descubre horrorizada que es la momia de una mujer, con la cara retorcida. El cuerpo de la Señora Bates.


Entoncés, aparece aparentemente una vieja con un cuchillo en la mano, dispuesta a acabar con Lila, pero Sam llega rápido para tumbar a la presunta asesina que, tras caersele la peluca, se demuestra que es el propio Norman.
Ya en la comisaria, todos estan esperando que el psiquiatra les diga el motivo de tan extraño comportamiento de Norman. El Doctor Fred Richmond (Simon Oakland) les dice que Norman ha relatado toda la historia, pero no como "Norman", sino como su "Madre". El doctor les dice que la "Madre" ahora controla una parte de él.


El Doctor les explica que años atrás, después de la prematura muerte de su padre, Norman tuvo que depender de la atención de su madre. Pero cuando ella empezó a relacionarse con un amante, Norman se sintió como si hubiese sido reemplazado. Sus celos tan profundos hicieron que envenenara a su madre y a su amante. Después del entierro, Norman robó el cadáver de la madre y lo conservó lo mejor que pudo.

Norman, un loco peligroso

Su crimen abrumó su frágil estado mental, por lo que comenzó a dividir su perturbada mente con su madre, dándole la vida que le había quitado. El conservaba la ilusión de que su madre vivía y negaba que él la había envenenado. Comenzó a pensar y hablar por ella, caminaba usando su propia ropa y una peluca de mujer para mejorar aún más la ilusión. A veces podía ser las dos personalidades y hacerlas hablar entre ellas. Algunas veces, la "Madre" era la personalidad dominante. Nunca fue completamente "Norman", pero varias veces fue "Madre".


Como estaba celoso de ella, dijo que nunca se enamoraría de una mujer. Cuando Norman se reunió con Marion, sintió una fuerte atracción por ella. La atracción hacia ella causó los celos de su Madre, por lo tanto la parte de la "Madre" asesinó a Marion por celos y a la última serie de mujeres jóvenes que cumplieron un destino similar. Después, "Norman" volvió como si fuera el dueño y limpió toda las pruebas del crimen de la "Madre", y se deshizo de ellas en el pantano cerca del Motel. Pero ahora la "Madre" había ganado la batalla, ya que controlaba totalmente a "Norman". En el final de la película, podemos ver a un Norman controlado con una camisa de fuerza y como sacan el coche de Marion del pantano.

 

A destacar que lo que en un principio parece que requiere la atención del espectador (el dinero) no es un más que una mera distracción para meterlo de lleno en la historia. Esa técnica muy utilizada en las obras de suspense se conoce como Macguffin, termino acuñado por el propio Hitchcock, que con esta obra alcanzó la excelencia cinematográfica mezclando el terror y el suspense.
 
Ficha

Dirección
Alfred Hitchcock
Producción
Alfred Hitchcock
Guión
Adaptación: Joseph Stefano
Obra: Robert Bloch
Música
Bernard Herrmann
Fotografía
John L. Russell
Montaje
George Tomasini
 
Otros datos

País
Estados Unidos
Año
1960
Género
Terror, Suspense
Duración
109’

Protagonistas

Actor
Personaje
Anthony Perkins
Norman Bates
Janet Leigh
Marion Crane
Vera Miles
Lila Crane
John Gavin
Sam Loomis
Martin Balsa
Milton Arbogast
John McIntire
Sheriff Al Chambers
Simon Oakland
Dr. Fred Richmond
Vaughn Taylor
George Lowery
Frank Albertson
Tom Cassidy
Lurene Tuttle
Eliza Chambers
Patricia Hitchcock
Caroline
 
 Escena de la ducha