martes, 10 de diciembre de 2013

El Pico Teide

Hace unos años hicieron fui a una exposición donde se podía ver como veían los antiguos al Pico Teide. Resultaba llamativas las formas que le daban. Ésto se debía a que los pintores de su tiempo, recogían los datos de los viajeros y claro, éstos tendían a exagerar. Es mas, muchos hasta épocas relativamente recientes le llegaron a dar hasta 5.000 metros, algo que evidentemente no es así, ya que gracias a mediciones modernas sabemos que tiene hasta 3.718 metros, lo que le da para ser el pico más alto de España.


El Teide ha tenido gran influencia en la historia para la Isla de Tenerife. Los viajeros antiguos se quedaban asombrados ante tanta magnificencia. De hecho el que pareciera estar siempre con nieves en su cumbre, hizo que los griegos antiguos le dieran el nombre de Nivaria, de hecho, así lo afirma el escritor romano, Plinio el Viejo, que vivió entre los años 24 y 79, en su obra "Historia Natural": "...Nivaria recubierta de nubes que recibió este nombre por sus nieves perpetuas..."



No menos importancia tuvo para los primeros habitantes de la isla, los guanches, que enseguida la asociaron a su mitología. Según sus creencias en él vivía Guayota, el demonio del mal. Según la leyenda, Guayota secuestró al dios Magec, que era el dios de la luz y el sol, llevándolo consigo al interior del Teide, sumiendo a todo el mundo en la oscuridad. Los guanches pidieron clemencia a Achamán, su dios supremo para liberar a Magec. Tras una tremenda lucha, Achamán consiguió derrotar a Guayota, sacar a Magec de las entrañas de Echeyde y taponar el cráter con Guayota en su interior. Los guanches Decían que el tapón que puso Achamán es el llamado Pan de Azúcar, el último cono, de color blanquecino, que corona al Pico Teide. 

Pan de azucar, que según los guanches retiene a Guayota
Tal eran sus creencías que cuentan que cada vez que había una erupción o el volcán hacía ruidos desde dentro, los propios guanches decían que estos eran producidos por Guayota intentando salir del volcan. 
También, gracias al Teide, muchos visitantes y los conquistadores castellanos conocieran la Isla como "La Isla del Inferno".


El Teide forma parte, como vemos de la historia de la Isla de Tenerife. Un volcán que desde su cumbre se pueden ver todas las islas, hasta la "esquiva" San Borondón, de la que algún día espero hablar. Un Teide que como cuenta la canción de Braulio:
Entre brumas de energía
la rotunda poesía
de el padre Teide
nevado
el celoso centinela
de estas siete caravelas
que entorno a el
han fondeado. 
Un volcán que a mi, particularmente, me sobrecoge, cada vez que lo veo encima de ese maravilloso mar de nubes.

1 comentario:

  1. Me ha encantado. Yo soy de Tenerife, y para mí es el Papá Teide. Cuando estoy mucho tiempo sin verlo echo de menos subir al Valle Ucanca y el malpaís. Tu post me ha parecido un bonito homenaje.

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