lunes, 23 de diciembre de 2013

Clásicos Inmortales: La Bella y la Bestia

En los 90, Disney vivió la que podríamos considerar su segunda etapa dorada. Esta se inicio con La Sirenita, la cual fue un éxito tremendo. Es por eso que volvieron, como ya hicieran antaño, a los cuentos clásicos para toda la familia. Uno de esos cuentos fue La Bella y la Bestia, que acabaría por ser una de las más bellas obras de animación de la historia.


Erase una vez en un lejano país vivía en su castillo un Príncipe, el cual era un ser déspota y consentido. Un día vino a su castillo, una anciana pidiendo refugio ya que era una noche tormentosa. A cambio de quedarse esa noche le daría una rosa. El príncipe, asqueado el aspecto de la anciana, le negó el asilo y la anciana, que en realidad era una hermosa hechicera, convirtió al Príncipe en una bestia, hechizando también a quienes vivían con él. El Príncipe intento pedirle disculpas, pero ya era tarde, puesto que ella había visto que en su corazón no había amor. 

Una rosa a cambio de covijarse de la tormenta

Solo si el Príncipe aprendía a amar y se ganaba el amor de alguien antes de que una rosa mágica perdiera su último pétalo, todo volvería a lo normalidad. Si no lo conseguía, sería una bestia para siempre. Y desde ese momento se nos pregunta, que el mismo Príncipe se hace, ¿Quién podría amar a una bestia?
Posteriormente se nos presenta a Bella, una joven, que vive en un pueblo cercano, la cual se pasa los días soñando con los fabulosos lugares que aparecen en los libros de aventuras que lee avidamente tratando de huir de la tediosa rutina de una aldea en la que los demás la consideran una extraña por tanto leer e imaginar. Así se lo hace ver Gastón, un rudo cazador, el cual a pesar de tener todo lo inimaginable, hay algo que quiere y no tiene, que es el amor de Bella, la cual no lo quiere por demasiado artificial y presumido. 

Gastón no entiende que una mujer pueda pensar

Todo cambiara cuando Maurice, padre de Bella, el cual es un inventor al que muchos en la aldea consideran loco, marcha hacía una feria de inventores, tras inventar una máquina para cortar troncos de forma automática. Pero en medio del camino, Maurice se pierde, siendo sorprendido por los lobos. Finalmente llega a un tenebroso castillo del que pretende resguardarse de la tormenta que en ese momento se ha desatado. Tras llegar al castillo, el inventor se sorprende al ver que los sirvientes son objetos animados en los que destaca el candelabro Lumiere, la señora Potts y el reloj Din Don, los cuales lo atienden de la mejor manera, hasta que llega el  el propietario del castillo, la bestia, el cual no lo considera bienvenido a su castillo, tratándolo de malas formas y haciéndolo su prisionero.

La bestia no recibe de buenas maneras a Maurice

Mientras, Gastón acude a casa de Bella para pedir su mano, siendo rechazado por ésta. El cazador en medio del crédito asegura ante su fiel compinche Lefou, que se casara con ella por las buenas o por las malas. 


Preocupada al ver regresar al caballo de su padre sin él, Bella sale a buscarlo, llegando al castillo donde encuentra a su padre encarcelado. Finalmente, acaba conociendo horrorizada a la bestia que lo tiene retenido. Para liberar a su padre, se ofrece para intercambiarse con él, lo que es aceptado por la bestia, muy en contra de la opinión de su padre. La bestia finalmente echa al padre, sin que su propia hija pueda despedirse de él.

Bella acepta ser prisionera de la bestia

Por otra parte, vemos a Gastón, humillado por el rechazo de Bella. Es en ese momento, cuando vemos a Maurice pedir ayuda ya que una horrible bestia tiene retenida a su hija. Los aldeanos se burlan de viejo, echándolo de la cantina. Entonces, el pérfido Gastón concibe un plan para casarse con Bella y es que le va a decir a la joven que encerraran a su padre en el manicomio a no ser que se case con él. 

Gastón ingenio un malvado plan para casarse con Bella

Mientras, en el castillo la señora Potts y Lumiere intentan aleccionar a la bestia, ya que ven en la joven una posibilidad para acabar con el hechizo. Para ello le dicen como ha de comportarse, sobre todo en base a su mal genio. Pero la bestia se descontrola cuando Bella rechaza su invitación a cenar. Bella no ve en él y así lo descubre la bestia mediante un espejo mágico, solamente a una bestia, que la tiene retenida en su castillo, evitando la posibilidad de ver a su padre del que ella no pudo despedirse.


Sin embargo, Bella es recibida con gran cariño por los sirvientes, los cuales le preparan un gran festín, tras el que pasea por el castillo, colándose en el ala oeste, lugar que se la prohibido visitar, en donde descubre la rosa, recibiendo una dura reprimenda por parte de la  bestia, por lo que decide romper su compromiso y huir. En su huida es atacada por los lobos, pero es salvada por la bestia, que acaba con ellos, aunque él mismo cae malherido. La joven se plantea huir, pero aún sabiendo lo dura que había sido con ella, decide regresar al castillo, en el cual le cura de las heridas y donde tras reprocharse el como habían llegado a esta situación, finalmente no sólo se acaban perdonando, sino que Bella acaba agradeciendole que la salvara de aquellos lobos.


Desde ese momento cambia la actitud de ambos. Él se muestra más amable y ella a cenar con él. La bestia pone a disposición de la joven su gran biblioteca a su disposición. La bestia comienza a sentir amor por bella, aunque en ese momento la joven, aunque le tiene cariño por todo lo que ha hecho, parece no sentir todavía el amor necesario para romper el hechizo. 


Tras una cena, Bella le dice a la bestia que desearía poder ver otra vez a su padre. Para que su deseo se cumpla, la bestia le da su espejo mágico. Bella ve en él, que su padre, el cual ha salido a buscarla en medio de la nieve, se encuentra enfermo y débil. La bestia libera a Bella ya que no sólo no la considera su prisionera, sino que se ha enamorado de ella. Pero antes le da su espejo mágico para que allá donde este se acuerde de él. 


Agradecida por ese gesto, Bella sale a buscarlo, encontrándolo y llevándolo a casa, donde lo cuida. Pero no están solos. El hijo de la señora Potts, Chip, el cual es una tacita, se coló entre las cosas de Bella ya que no entendía el por qué la joven se había ido, ya que la habían tratado muy bien.
No le da tiempo a responder ya que en se momento llega el dueño del manicomio dispuesto a llevarse  a su padre debido a que su padre ha estado hablando sobre la existencia de una bestia. Para evitar que lo encierren Bella les muestra, a través del espejo que la bestia existe, aunque lo defiende  afirmando que es su amigo y que es bueno. Ésto provoca los celos de Gastón, que moviliza a toda la población contra la bestia a la que saldrán a dar caza. Pero para evitar que avisen a la bestia, son encerrados tanto ella como su padre.

Gastón alienta a los aldeanos a capturar a la bestia

Gracias a Chip, que consigue usar el invento para cortar madera de Maurice, Bella y su padre consiguen salir, yendo hacia el castillo, donde los sirvientes se enfrentan a los invasores a los que consiguen vencer ante la pasividad de su amo. Todos huyen excepto Gastón, que hiere a la bestia, que no quiere defenderse ya que su vida sin Bella no tiene sentido. Eso ocurre hasta que oye a la joven, lo que hace que renazca su ilusión y decida luchar, deshaciéndose fácilmente de Gastón, al que, sin embargo, valiéndose de su corazón puro, perdona la vida. Gastón lo ataca cuando va a buscar a Bella haciendo que la bestia hiriéndolo de muerte a la vez que el propio Gastón cae al vacío. 

La lucha entre la bestia y Gastón

En el momento en que la bestia está muriendo, cae el último pétalo de la rosa mágica ante los lloros de todos los presentes y, en especial de Bella la cual dice lo ama. Es en ese momento cuando se rompe el hechizo transformándose la bestia en el joven Príncipe de antes, volviendo los sirvientes a ser humanos y el castillo a su aspecto de antaño. 


La antigua bestia gano un corazón puro, destacando por su bondad. Desde la fealdad provocada por su aspecto terrorífico supo ganarse a Bella, la cual se casara con él, viviendo felices para siempre, resonando en todos aquella hermosa frase que justifica toda esta obra: "La belleza esta en el corazón".

Y fueron felices para siempre

Esta película, obviando los lógicos cambios del cuento clásico, fue y es muy alabada, destacándose como una de las mejores obras de animación. Tanto por su mensaje positivo, como por la animación y sus personajes carismáticos, esta película se ha ganado el corazón de muchos. Además tiene el merito de ser la primera película de animación nominada a mejor película en los Oscar. Esta es uno de los clásicos filmicos más bellos de la factoría Disney que a mi particularmente me ha hecho disfrutar y sentir de forma especial aquello de que la belleza esta en el corazón. Y es muy cierto. 

Ficha

Dirección
Gary Trousdale
Kirk Wise
Producción
Don Hahn
Guión
Linda Woolverton
Música
Alan Menken
Howard Ashman
Fotografía
John Carnochan


Otros datos

País
Estados Unidos
Año
1991
Género
Animación, Musical, Fantasía, Drama, Romance
Duración
85’

Premios
Oscar

Categoría
Persona
Oscar a la Mejor Banda Sonora
Alan Menken
Oscar a la Mejor Canción (“Bella y bestia”)
Alan Menken
Howard Ashman
Globos de Oro

Categoría
Persona
Globo de Oro a la Mejor Película (Comedia o Musical)

Globo de Oro a la Mejor Banda Sonora
Alan Menken
Globo de Oro a la Mejor Canción (“Bella y Bestia”)
Alan Menken
Howard Ashman

En su corazón no había Amor


Bonjour (No es una chica como las demás)


¡Qué festín!


Bella y bestia

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