domingo, 17 de noviembre de 2013

Luis Molowny, el mangas

Hoy en día nos parece habitual ver a futbolistas canarios en la Selección Nacional, jugando una cantidad de partidos tremenda, pero hubo otra época en la que no fue así. Una época en la que los Combinados Nacionales no jugaban tanto y donde iban siempre los titulares de las mejores plantillas del país. Uno de esos canarios que llegó a ser seleccionado y que tuvo el rango de figura de nuestro país fue el gran Luis Molowny. 


Molowny comenzó jugando en los equipos de su tierra, Tenerife: el Vera y el representativo de su isla. Cuentan que cuando fue a realizar las pruebas con el Tenerife,que había realizado una convocatoria abierta,  ni siquiera fue convocado para realizar dicha prueba. Pese a ésto, asistió el día señalado y se situó tras la portería con el fin de devolver los balones que abandonaban la cancha por la mala puntería de los jugadores; su gran habilidad a la hora de devolver los balones, hicieron que los técnicos lo llamasen a realizar el examen; siendo seleccionado.
El caso es que después de un corto periodo en el Tenerife, fue al Marino de las Palmas, donde destaco sobremanera. Tanta era su calidad, que, como muchos jugadores canarios de esos años, muchos clubes peninsulares se interesaron por sus servicios. El que puso interés fue el Barcelona, hasta el punto de que la noticia de que un emisario catalán iba a la Gran Canaria para fichar a Molowny salió en prensa.


Santiago Bernabéu, Presidente del Real Madrid, leyó la noticia y casi al instante llamó a su Director Técnico Jacinto Quincoces, que hasta hace menos de un año había sido el entrenador (además de haber destacado como gran defensa en los años 30 y principios de los 40), de que fichara al canario como sea.
Ya antes de un partido, advirtieron a Molowny de que Quincoces estaba en la grada, viéndole. Según contó el propio Molowny, nada le salio a derechas. Todos los pases los daba de forma acelerada y mal. Tan mal partido llegó a ser, que pensó que no ficharia por el club blanco. Pero Don Santiago le había dicho a Quincoces: "como sea" y así acabo fichando por el Real Madrid costando alrededor de 250.000 pesetas. 
Su debut no sería inmediato ya que tuvo que hacer el Servicio Militar. Pero éste sería sonado. El rival era el Barcelona y Molowny anotaría de cabeza el 2-1.


A partir de ahí, se convirtió en uno de los jugadores más valorados del equipo, aunque, aparte de una Copa el primer año, la trayectoria del equipo era realmente mala. De esa época destaca el como Molowny se agarraba las mangas de la camisa. Su intención era parecer más alto, frente a los altísimos centrales con los que tenía que enfrentarse. Por eso lo llamaron "el mangas". 
Con la llegada de Di Stéfano llegó la liga, tras dos décadas de sequía y Molowny contribuyo a esos títulos. Sus grandes partidos con su equipo, le valió para jugar con la Selección, llegando a ser Mundialista en Brasil, donde España conseguiría un más que honroso cuarto puesto. Fue siete veces internacional.

De izquierda a derecha: Molowny, Joseito, Di Stéfano, Rial y Gento

En su última época, destaca la consecución de la Primera Copa de Europa, en la que ya su participación sería escasa. Las épocas pasan, pero nadie olvidaba que Molowny había sido el primer gran fichaje de la era Bernabéu. 

Con Ramón Mendoza
Por eso se le dio una salida y esta fue las Palmas que estaba en la Primera División Española y donde concluiria su etapa como jugador. Pero si la de jugador fue grandiosa, la de entrenador fue sensacional.


Dirigió a la mejor Las Palmas de su historia con un tercer y segundo puesto seguido, pudiendo ir a la Copa de Ferias. En el Real Madrid fue el técnico "interino" encargado de sacar al equipo de un atolladero. De hecho, en el conjunto blanco, sólo completo dos ligas completas. Y con eso, ganó 3 Ligas, 2 Copas de España, 2 Copas de la UEFA y 1 Copa de la Liga, que se unían a las 2 Ligas, 1 Copa de España, 1 Copa de Europa y a 1 Copa Latina que consiguió como jugador.  El sería el que iniciaría el ciclo maravilloso de la Quinta del Buitre, que cocluyó con cinco Ligas seguidas.


Don Luis fue muy grande, por eso en una visita del Real Madrid, por un partido de Liga en Las Palmas, se le daría la medalla de oro y brillantes del club. Todo un premio para uno de los más grandes futbolistas canarios de la historia.

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