lunes, 14 de octubre de 2013

Hugo Sánchez y esas volteretas mágicas

A lo largo de la historia del fútbol, ha habido delanteros demoledores cuyas definiciones y celebraciones han hecho levantar a miles y miles de aficionados llenos de pasión por aquel gol que nos da una Liga o una Copa. Pero ninguno levanto tantas pasiones como Hugo Sánchez.


Sánchez no destacaba por tener una técnica prodigiosa, eso se lo dejaba a otros, pero si una capacidad de colocación y llegada increible. Sólo él metió 38 goles al primer toque en la liga que significaba la quinta consecutiva para el Real Madrid. 


Pero antes de eso, Hugo ya había demostrado su capacidad goleadora con creces. Ya en el Atlético de Madrid comenzó a hacerse un nombre dentro del fútbol español, siempre complicado para un delantero venido de fuera, pero Hugo era mucho Hugo. Ya en el equipo blanco llegó a ganar hasta el cuatro Trofeo al Máximo Goleador seguido, un registro que lo igualaba a Puskas, otro mito del balompié. 

Avanzando con el balón

Hugo hizo muchos goles, pero si en algo destacaban era por la celebración, siempre con una voltereta. Su hermana era gimnasta y muchas de sus cualidades a la hora de rematar las aprendió de ella y de ahí que muchos de sus goles fueran realmente espectaculares. Todavía se recuerda en Logroño, aquel partido en el que Hugo remato un centro medido de chilena. Su entrenador de entonces, Leo Beenhaker dijo que "es un gol para la historia". Y es que en cierta medida goles como eso justificaban toda una carrera. El día en que Hugo marcaba goles como esos se caía el estadio. La voltereta de la celebración no hacía más que confirmar una cosa: estábamos ante un jugador espectacular. El de la mágica voltereta que los rivales no querían ni ver y con la que los aficionados soñaban.


Una volteretas mágicas que celebraron muchos goles que dieron títulos, pero que se quedaron sin uno: la Copa de Europa. Pero hasta en el fracaso se puede ser grande. E independientemente de los éxitos instantáneos o no, las mágicas volteretas de Hugo quedaran para el recuerdo. Aquellas volteretas...

Gol de chilena al Logroñes



38 goles (1989-1990)

1 comentario:

  1. Les comparto mi poema, inspirado en . . .

    EL MAS LINDO GOL

    ¡Qué plasticidad, . . . no tienes piedad!

    Con bella pirueta,
    el mundo respeta.
    el nueve de atleta
    de una camiseta.

    Tu cuerpo perfecto
    y enorme talento,
    le dieron al fútbol
    el más lindo gol.

    Recuerdo el partido,
    el estadio lleno,
    minuto noveno,
    Madrid atacando.

    Un balón por aire,
    el centro correcto,
    ese Martín Vázquez
    sí tiene intelecto.

    La diste la espalda
    al arco enemigo,
    pegaste gran salto,
    alzaste los pies.

    Dos metros y medio
    arriba del pasto,
    la defensa solo
    se quedó mirando.

    Con botín izquierdo
    hiciste contacto,
    hubo exactitud
    en tiempo y espacio.

    Vuelo del portero
    inútil, por cierto,
    la bola girando
    se metió angulada.

    “Huguiña”, . . . faena,
    la gente asombrada,
    que te ovacionaba,
    pañuelos blancos sacaba.

    Se gritó tu nombre,
    ¡torero!, ¡torero!,
    diste otra maroma,
    fue tu puño al cielo.

    En medio del campo,
    con las manos juntas,
    inclinas cabeza,
    muy agradecido.

    Al fin del encuentro,
    el arquero Pérez
    y el silbante Brito,
    también te elogiaron . . .

    Aquel día diez,
    de ese mes de abril,
    de mil novecientos
    del ochenta y ocho.

    La figura de Hugo,
    del rey, Hugo Sánchez,
    quedó para siempre
    plasmada en mí mente.

    Allá, en Logroñés,
    nunca lo olvidéis,
    tú anotaste “Hugol”
    ¡todo un Señor Gol!

    Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
    México, D. F., a 12 de noviembre del 2006
    Reg. SEP Indautor No. 03-2007-082112003600-14 

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